El Ayuntamiento de Madrid comenzó, el pasado mes de noviembre, la instalación de cámaras de videovigilancia en el entorno de la calle de la Montera. Esta decisión, se tomó tras meses de quejas por parte de los vecinos de la zona, que colgaron cámaras web en sus balcones y las colgaron en internet, para denunciar la "presencia masiva" de prostitutas, proxenetas y clientes en las puertas de sus casas durante todo el día.
La asociación de Nuevos Vecinos de Montera decidió dar al alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, de plazo hasta el mes de septiembre para que las cámaras se instalaran. Gallardón anunció en campaña electoral, ante las quejas de los vecinos, que colocaría cámaras de videovigilancia en las calles de Montera, Desengaño, Corredera Baja y en la plaza de Soledad Torres Acosta después del verano, y finalmente se instalaron en el mes de noviembre.

Por otro lado, varias decenas de prostitutas se manifestaron en julio, al frente del Ayuntamiento de Madrid para reclamar al Gobierno municipal espacios donde poder trabajar. Las mujeres, algunas de las cuales tapaban sus caras con caretas, portaban pancartas con lemas como 'Demandamos un espacio para ejercer', 'Respeto total al trabajo sexual', 'Lugar de tolerancia ya', 'Basta de controles a clientes y prostitutas', 'Lo mío no es explotación, es un trabajo entre dos' o 'Un espacio para mi trabajo, carajo', entre otros. Además, profirieron gritos en contra Gallardón.

El delegado de Seguridad y Movilidad del Ayuntamiento de Madrid, Pedro Calvo, aseguró que ni el Gobierno municipal ni ninguna administración pública tiene la responsabilidad de facilitar espacios para ejercer la prostitución, tal y como reclamaron las prostitutas en la plaza de la Villa. Calvo explicó que la función del Ayuntamiento es desarrollar políticas sociales que impidan que haya mujeres que sean "esclavas" y no de garantizar que se sustituya "la calle Montera, la Colonia Marconi o la Casa de Campo" por otros espacios.