Metro de Madrid y los comerciantes del suburbano llegaron el pasado 9 de enero a un principio de acuerdo para que la empresa concesionaria renuevase sus contratos otros once años más, mantuviese todos los locales e indemnizase a aquellos que se viesen afectados por las obras, según informó el presidente de la Asociación de Comerciantes, Francisco Ferreras, uno de los principales actores en la negociación.
Las dos partes esperaban reunirse el 12 de enero y cerrar definitivamente un problema que surgió a finales de 2005 cuando Metromatic, la empresa concesionaria de la explotación de los locales comerciales del suburbano, finalizaba sus derechos de explotación. Los comerciantes tenían que abandonar entonces las tiendas pero tras manifestarse consiguieron que la concesión se renovara hasta el año 2008.
Este principio de acuerdo recogía que los comerciantes continuaran otros once años a partir de esta fecha, además de indemnizaciones para locales que se vean afectados por las obras. En caso de realojo, el acuerdo estimaba que al comerciante se le ofrecerían otros locales, incluso los que podría haber en el futuro, y en caso de no estar interesado, tenía derecho a recibir algún tipo de indemnización.
De todos modos, Ferreras indicó que se mantienían las movilizaciones ante las sedes del Ayuntamiento y Comunidad de Madrid programadas para este mes de enero a expensas de que el 12 de enero se llegase a un acuerdo definitivo, momento en el que se desconvocarían totalmente.
El presidente de los comerciantes explicó que el acuerdo recogía también que en caso de un hipotético cambio de Gobierno serían los propios comerciantes quienes gestionarían directamente las concesiones, y no a través de una tercera empresa, en este caso Metromatic. Ferreras se mostró muy crítico con Metromatic, a la que acusó de "machacar constantemente a los comerciantes", y recordó que en caso de que el acuerdo llegara a buen puerto, a partir del 1 de enero de 2008 habría que negociar el tipo de canon con la concesionaria, quien a juicio del presidente actuaba dementemente aplicando tarifas muy dispares a locales con la misma superficie.