El número de accesos indebidos a la Zona de Bajas Emisiones (ZBE) que comprende el interior de la M-30 se ha reducido un 20 por ciento desde este pasado lunes, día en el que ya se podía sancionar a los infractores tras concluir el periodo de aviso. La fase informativa se había ampliado para ofrecer mayor seguridad jurídica a los ciudadanos, dado que se detectaron sanciones incorrectas y el sistema tuvo que reajustarse.
El delegado de Medio Ambiente y Movilidad, Borja Carabante, se ha mostrado cauto con este descenso de accesos indebidos y ha recordado que "puede haber múltiples motivos que justifiquen la reducción", entre ellos la vuelta del Puente festivo del Dos de Mayo. Por este motivo, se va a establecer un periodo de 15 días para ver cómo evolucionan los movimientos. "Pero no cabe duda de que tanto los accesos como los indebidos se están reduciendo con la entrada en vigor de la nueva ZBE", ha subrayado.
Se da la circunstancia de que el periodo de sanción se ha activado sin tener instalado todo el sistema de control de accesos, por lo que la vigilancia se está realizando solo con una decena de cámaras de la M-30. Carabante ha aclarado que la nueva ZBE se aprobó el pasado 13 de septiembre con la nueva ordenanza de movilidad. "A partir de ese momento comenzamos la licitación de un pliego que permitiera instalar las cámaras que pudieran llevar el control y también la gestión de las mismas. No pudimos iniciarlo antes puesto que esa figura jurídica no existía", ha señalado.
En este momento, "quedan 10 días para proceder a su adjudicación definitiva porque ya ha sido adjudicada, y está en el proceso de 15 días para ver si se produce algún recurso". "Por tanto los plazos de licitación de este contrato se han cumplido según se ha establecido en la Ley de Contratos del sector público. Era imposible ir más rápido de lo que se ha ido", ha detallado.
En todo caso, ha expuesto, se realizan los controles de acceso a través de los 15 'foto rojos' que están instalados dentro de la M-30, "en zonas por las que pasan el mayor porcentaje de vehículos que circulan dentro de la ciudad de Madrid" y "adicionalmente, la Policía Municipal hace controles en dichos accesos".
"No es imprescindible que haya cámaras para poder controlar unos accesos. De hecho, cuando comenzó Madrid Central no existían cámaras de acceso puesto que hubo que licitar ese contrato. La próxima semana quedará adjudicado definitivamente y a partir de ahí hay cinco meses para la instalación de las 111 cámaras que van a estar en el entorno de la M-30 para controlar, ahí sí, todos y cada uno de los accesos al interior de la M-30", ha zanjado el delegado de Movilidad.