Amigos, colegas, conocidos y aficionados a la actividad de sacar del error al confundido, andan en estos días del agosto agonizante, intentando convencerme de que el gobierno no se ha pasado las vacaciones estivales tocándose los botones de la auto complacencia, ni sumido en una inapetencia laboral preocupante, ni siquiera ha relajado su ímpetu de iniciativas que pueden sobrecargar la productividad que se le presume a los políticos con el poder entre sus manos.
“No tienes razón, querido cronista, cuando aseveras que el gobierno está de vacaciones, en la más amplia extensión del concepto, que no da un palo al agua”.
Y mi querido censor, me saca de mi error:
“En estos días ha decidido prohibir los espectáculos del bombero-torero, porque ese tipo de actuaciones denigran la discapacidad. Bien ha dicho el gobierno que en España no hay bufones, sino personas, y que el enanismo no es ninguna profesión”.
Con esta teoría tan simplista y deformada, se manda al paro a un colectivo de personas que ejercían un trabajo honrado, que no se sienten denigrados, ni bufones, ni estar siendo utilizados por su condición de personas enanas. Se ganan el pan honradamente, y ahora se les quiere condenar al ostracismo laboral, sin haber sido consultados, sin saber qué piensan y cual es su voluntad. Por su baja estatura, se les aparta de cualquier espectáculo con el que se ganaban el pan. Y nadie ha contado con ellos a la hora de tomar una decisión que solo a ellos les afecta. Qué hubiera sido con estos saltimbanquis del politiqueo, de actores tan grandes de talento y tan cortos de estatura como Mickey Rooney y Danny Devito, y que precisamente por ser bajitos interpretaron papeles que les elevaron a la fama.
Y mi interlocutor me hace ver que el gobierno no descansa ni en vacaciones, y que además de comerse la sesera decretando le desaparición del bombero-torero, aún le queda tiempo para pergeñar cambios en la asignatura de Matemáticas, con “perspectivas de género” y “sentido emocional”. ¡Qué gran contribución al mundo de la ciencia! ¡Si Pitágoras o Leibniz levantaran la cabeza…! Este gobierno se está trabajando un premio Nobel.
Pues me han convencido: el gobierno sí trabaja en vacaciones. Aunque para esto...