El magistrado del Juzgado de Instrucción nº 1 de Fuenlabrada, Adolfo Carretero Sánchez, decretó este lunes prisión incondicional y sin fianza para Oscar G. M., el policía que mientras estaba fuera de servicio disparó en el transcurso de una pelea a varios jóvenes, informa La Razón. El juez le imputa un delito de homicidio doloso y dos intentos de homicidio doloso.
Alejandro, el joven de 21 años que recibió un tiro en la cara murió este lunes en el Hospital de Getafe. El mismo día de su fallecimiento el agresor ingresó en la prisión de Alcalá Meco.
Según fuentes cercanas a la investigación, Carretero podría haber pedido que se realicen más pruebas y tomó este lunes muestras del cabello y de la orina del fallecido para comprobar si tomó algún tipo de estupefaciente la noche en que ocurrió el suceso.
El arrestado, perteneciente a la Brigada Provincial de Información, efectuó los disparos durante una trifulca con los ocupantes de dos taxis. Como consecuencia de las detonaciones, un joven de 21 años murió el mediodía del lunes por un impacto en la cabeza.
La versión de los hechos está siendo investigada por la Policía, puesto que según el agente los jóvenes le acorralaron, golpearon y amenazaron, extremo que desmiente el grupo de chavales, que asegura que el policía disparó sin motivo. Los chavales viajaban en dos taxis de regreso a la localidad toledana de Numancia de la Sagra después de haber salido de fiesta en la capital.
En el altercado también resultaros heridos otros dos jóvenes y ambos fueron trasladados al Hospital de Fuenlabrada con heridas de bala en el tórax y en el hombro, respectivamente, y posteriormente dados de alta.