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¿Pueden Zidane y el Real Madrid sobrevivir a la partida de Ronaldo?

¿Pueden Zidane y el Real Madrid sobrevivir a la partida de Ronaldo?
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martes 10 de septiembre de 2019, 12:32h

La partida de Cristiano Ronaldo del Real Madrid mediante su fichaje por la Juventus dejó al club blanco sumido en un desorden que todavía no ha podido acomodar, y muchos se preguntan si en algún momento podrá. En vista de próximas fechas decisivas, la duda se mantiene latente.

Cuando en 2018, Cristiano Ronaldo decidió abandonar el Real Madrid, el anuncio dio mucho de qué hablar. Tanto el público como el entorno madridista se preguntaban por qué el portugués podía dejar tan fácilmente al club en el que se había consagrado como goleador, y con el que había vivido numerosas victorias durante nueve largas e intensas temporadas.

De todas formas, Ronaldo se fue igual, fichado por la Juventus y con un futuro exitoso como proyecto. Los números con la Vecchia Signora no alcanzaron todavía el notable nivel al que había jugado durante años con el Real Madrid, pero aun así lograron ser más destacables que los de este último.

Estas últimas semanas, sin embargo, han quedado los equipos organizados para afrontar la nueva temporada de la Champions League, y el calendario completo de sorteos y partidos ya es de público conocimiento, por lo que, de acuerdo con algunos sitios de apuestas deportivas, el Real Madrid tendrá una buena oportunidad para reivindicarse y marcar la diferencia.


Un panorama complicado


Las salidas y entradas de los jugadores suelen ser a menudo una de las causas principales por las que se generan los conflictos en la industria del fútbol. Cada fichaje es parte de una cuidadosa estratagema, en la que los jugadores vienen a ser como piezas de ajedrez.

El papel que cumplía Ronaldo en el Real Madrid era más que notable: fue su jugador estrella. Por eso, cuando el portugués decidió irse, el panorama empezó a complicarse para el club blanco, que aún con nuevos fichajes no pudo todavía suplantar su falta.

Lo cierto es que después de la partida de Ronaldo, el Real Madrid se enfrentó a una de sus peores temporadas en años y también su entrenador. Algo que puso en cuestionamiento la misma identidad del club, que ahora, con tan evidente ausencia, para algunos parece haber estado construida en base de las habilidades de su gran goleador.

El mismo Luka Modric confesó en una rueda de prensa hace unos meses que buscar un recambio para el portugués era prácticamente imposible, y que el club blanco, aún con grandes jugadores, carece de una figura que brinde al equipo el nivel de estrategia y dinamismo que aportaba Ronaldo.

Una cuestión que acaba haciéndose notable, no solamente en cuanto al desempeño en el campo, porque obviamente, la traducción de éste en cifras resulta alarmante. Mientras que en nueve largos años con Ronaldo, los blancos no habían superado las seis derrotas, en tan sólo una temporada alcanzaron las dieciséis.


El efecto dominó post-Ronaldo

La salida de Cristiano Ronaldo del Real Madrid y su éxito en Italia pareció ser el desencadenante de varias de las caídas que le siguieron al evento. Su ausencia dejó el escenario en un desequilibrio que muchos intentaron subsanar, sin éxito. Después de la renuncia de Zinedine Zidane, a quien le resultaron demasiado abrumadoras las posibilidades del equipo, fue Julen Lopetegui el encargado de hacer magia con lo que quedaba.

El entrenador no pudo cumplir las expectativas y fue despedido, después de tan sólo catorce partidos. Con nuevos fichajes en los que depositar la esperanza, entre los que estuvieron Vinicius Junior, Marco Asensio y Gareth Bale, y una apuesta por Santiago Solari como reemplazo de Lopetegui, el Real Madrid intentó sobrellevar la situación.

De más está decir que tampoco fue suficiente, porque las piezas continuaron cayendo y, entonces, el club tuvo que recuperar a alguna de ellas. La reincorporación de Zidane pareció haber sido un intento por volver a ese Madrid de antes, y la respuesta a tantas interrogantes sin resolución se vislumbró en la necesidad de encontrar una nueva figura líder que pudiera dar inicio a otra etapa.

Por eso, el fichaje de Eden Hazard cayó tan bien para los madridistas, que vieron en éste, una oportunidad para resarcirse de los catastróficos resultados de los últimos meses. Para el jugador belga su entrada significó, al mismo tiempo, una victoria, aunque prefirió (y todavía lo hace) evitar cualquier tipo de comparación con Ronaldo.


Los jugadores nacionales

Fueron numerosas las decisiones que se le cuestionaron al club durante la última temporada. Y muchas de ellas podrían estar justificadas, porque teniendo en consideración lo difícil que viene resultando reponerse de la ausencia de Ronaldo, podría ser un error que tanto Florentino Pérez como Zidane contemplaran quitar de su plantilla a buena parte de sus jugadores nacionales.

De hecho, en los últimos fichajes, el club blanco optó por una estrategia distinta, convirtiendo esta temporada en única por tener los números más bajos de jugadores españoles en su historia: en total, sólo ocho.


Los veteranos del Real Madrid

Más allá de las complicaciones, de las dudas y de las derrotas, el Real Madrid conserva en su plantilla a algunos de los pesos pesados más importantes de su trayectoria, comenzando por Sergio Ramos, que también se vio envuelto en una polémica cuando surgió el rumor de que abandonaba el club para fichar en China.

Pero Ramos, al igual que muchos otros, como Modric, aclaró que no podía ni quería dejar al Real Madrid después de una temporada semejante. Por supuesto, resulta admirable en estos casos la lealtad de los veteranos del equipo, que han preferido mantenerse en el barco para encontrar la manera de sacarlo a flote, y que en medio de rumores decidieron salir a disipar las dudas públicamente.

Con las fechas de la próxima Champions en vista y un panorama intenso palpable, queda preguntarse si con sus nuevos fichajes y la lealtad de sus títulos más reconocidos, será suficiente para que el Real Madrid se posicione nuevamente entre los ganadores, y dé inicio a una nueva era que pueda separarse de la sombra de su última estrella.