www.madridiario.es

Travelers Championship

Jordan Spieth consigue su décima victoria con un birdie imposible en el Play-off

Jordan Spieth consigue su décima victoria con un birdie imposible en el Play-off

Increíble, imposible, alucinante, sorprendente...quizá los adjetivos se nos queden cortos cuando vimos de lo que fue capaz el estadounidense Jordan Spieth en un hoyo 18 histórico que quedará en el recuerdo del PGA Tour y de los Play-Offs del circuito más potente del mundo.

Al final de los 72 hoyos reglamentados Spieth y Berger terminaron empatados con doce bajo par después de que Spieth terminara con 70 golpes y Berger firmara un 67 que le metía en la lucha por la victoria y forzaba un Play- Off después de que Spieth lograra en el 18, tras caer en un bunker cercano a green de segundo golpe, un par espectacular que le deba la opción de seguir luchando por la victoria en un torneo que había dominado desde la primera jornada sin dejar el liderato desde ese momento.

Y en el desempate, con la emoción de la victoria en juego, Berger pegó primero y mandó su bola al rough de la izquierda, a unos cien metros del green, con la bola en pendiente y "enterrada" en una espesísima hierba que casi dejaba en bandeja una victoria del ex número uno del mundo que cuando pegó su bola con el driver vió como ésta pegaba en un árbol situado a la izquierda del tee y su bola -como si fuera la de un mal amateur- se quedaba a 205 metros de la bandera. Misión casi imposible para intentar hacerse con una victoria que cada vez se le ponía más difícil.

Spieth se decidió por un hierro 5 que impactó con calidad aunque su bola cayó como en el hoyo 18 regular en el búnker. Berger pegó su segundo golpe sacando su bola con éxito y dejándola en green, a unos 20 metros de distancia. Spieth cogió su 60º grados, impactó a la bola y la "enchufó" en el hoyo ante la locura de los miles de aficionados que poblaban las gradas del green del 18. Berger felicitó a Spieth que saltaba como un loco tras el golpe más espectacular de su vida.

"Realmente tuve suerte en mi primer golpe, podría haber sido peor y costarme la victoria. Mi objetivo en ese momento era solo poder jugar un segundo hoyo, pero mi salida del búnker fue increíble, no estoy seguro de poder volver a hacer eso en mi carrera", admitió el ganador del Masters y el US Open en 2015. “Fue una batalla. Mi caddie estuvo brillante, me mantuvo centrado cuando me deshacía. Me siento orgulloso y lleno de honor de estar a la par de Nicklaus y Woods con esas diez victorias conseguidas antes de los 24 años".

La victoria era suya y sólo faltaba que Berger tirara su putt de 20 metros. Lo hizo y no embocó y ante el delirio de los allí presentes. Spieth certificó su victoria con ese birdie imposible que quedará para la historia cerrando así el décimo triunfo del nortemareicano y el segundo de este 2017 que le vuelve a colocar en el disparadero del mejor golf mundial.

Por detrás de los dos protagonistas del torneo, terminaron con diez bajo par, en tercera posición Charley Hoffman y Danny Lee mientras que la quinta plaza del cajón fue para Patrick Reed que subió 23 puestos en la Fedex Cup en la que ya ocupa la quincoagésima tercera plaza. Precisamente, tras esta victoria Spieth se coloca cuarto en la FedEx Cup desbancando de esa posición a Jon Rahm que baja a la quinta posición.