Los cuatro equipos de profesionales que desarrollan el programa en la
Comunidad y que proceden de los hospitales San Camilo y San Rafael el Instituto San José y el Centro de Cuidados La Laguna han atendido a 11.166 pacientes y 16.542 familiares, según ha informado la entidad. Tras la ampliación del programa, éste se desarrollará a partir de ahora en los siguientes centros sociosanitarios: los hospitales San Rafael, Clínico San Carlos, Infanta Elena (Valdemoro),residencia San Juan de Dios, Centro de Cuidados Laguna, Fundación Instituto San José, el centro asistencial San Camilo, y los hospitales universitarios Niño Jesús, Puerta de Hierro, Getafe, Doce de Octubre.
Fundación Jiménez Díaz, La Princesa, Rey Juan Carlos (Móstoles) y Ramón y Cajal,
Con este programa, enmarcado en la Estrategia en Cuidados Paliativos del Sistema Nacional de Salud, la entidad pretende complementar el modelo actual de atención a personas con enfermedades avanzadas, con el fin de alcanzar una atención integral que tenga en cuenta los aspectos psicosociales: tanto el apoyo emocional, social y espiritual al paciente y a sus familiares, como la atención al duelo, el apoyo a profesionales de cuidados paliativos y el acompañamiento de voluntarios.
La evaluación científica del proyecto, realizada sobre una muestra de más de 60.000 pacientes a lo largo de cuatro años, concluye que la atención psicosocial que proporciona el programa responde a las necesidades y mejora en el 90 por ciento los síntomas provocados por la enfermedad y que perjudican el estado anímico y psicológico de los enfermos atendidos.
Las dimensiones que mejoran en el paciente son las psicológicas (síntomas como ansiedad, depresión, malestar, sufrimiento e insomnio), las sociales (capacidad de relación con las personas más cercanas, capacidad de comunicación con la familia y con el entorno) y las esenciales (espiritualidad, dignidad, sensación de paz y de perdón, y grado de aceptación de la enfermedad). El 92 por ciento de los enfermos califican de excelente o muy buena la atención recibida, y cerca del 90 por ciento aseguran que han podido resolver temas difíciles (la mayor parte, de comunicación y de relación con la familia y su entorno) gracias a este apoyo.
Según el Instituto Nacional de Estadística, en España mueren anualmente 380.000 personas, y de todas ellas, 120.000 requieren atención especializada en cuidados paliativos.