Aunque todavía estamos en
pleno verano, mucha gente ya sabe lo que tiene pensado hacer una vez comenzada
la nueva temporada a partir de septiembre.
Muchos
continuarán haciendo lo mismo que estaban haciendo hasta ahora, ya sea
continuar con sus estudios o con su trabajo habitual, y otro porcentaje, que
por lo general no suele ser pequeño, y menos en tiempos de crisis, es el grupo
que engloba a toda esa gente que todavía no ha decidido qué quiere (o qué ve
más conveniente) hacer una vez se termine el verano.
Un gap
year algo que se podría traducir como como un año sabático y eso para muchos será sinónimo de "un año sin hacer nada" pero
no es eso lo que nos plantean los Gap
Years de EF, dado que están basados en el concepto anglosajón en el que un gap
year significa más bien un año empleado en uno mismo pero de forma
productiva, es decir, formándose, adquiriendo nuevas experiencias, conociendo
más mundo, aprendiendo nuevos idiomas y descubriendo nuevas culturas, a la vez
que se descansa mientras se hacen nuevos amigos. En resumen: Un gap year
es una inversión de futuro en uno mismo.
Un gap year
no tiene por qué ser exactamente un año. Pueden ser 3 o 6 meses, varias
semanas o incluso, para quien pueda permitírselo, más de un año. El momento en
la vida en la que cada uno decide vivirlo suele variar, aunque uno de los
momentos más comunes es justo antes de iniciar los estudios universitarios,
dado que muchos estudiantes no tienen claro a qué quieren dedicarse en su
futuro profesional y no quieren caer en el riesgo a equivocarse. Otros, en
cambio, deciden emplear el verano para vivir este tipo de experiencias. Una
oportunidad similar, para aquellos estudiantes que ya han iniciado sus estudios
universitarios, es la de irse de Erasmus (ahora llamado Erasmus
Plus) dado que también se produce esa mezcla de formación, aprendizaje de
un idioma, conocimiento de otras culturas que ofrece un gap year.
Existen
diversas razones por las que iniciar un gap year puede resultar una
de las mejores opciones. Es posible que hacer buenos amigos (incluso amigos
para toda la vida); servirá de ayuda para tomar con calma una de las decisiones
más importantes de la vida como es elegir con claridad qué se quiere ser en la
vida; mejorar el nivel de un idioma extranjero como puede ser el inglés, alemán
o chino, algo que cada día es más importante a la hora de presentar un
currículum; y, además, también sirve de ayuda para expandir horizontes,
saliendo de la conocida como zona de confort, y aprendiendo a ser más
independiente.