El acusado, natural de Alcalá de Henares y que responde a las iniciales de
Juan P.J., también ha sido condenado al pago de 30.000 euros por las secuelas y
5.100 por las lesiones sufridas. El 17 de abril de 2010, la víctima, Jonathan F.M., con 20 años de edad, se
encontraba con un amigo, Jorge V., en el puente de Segovia, esperando a una
amiga para regresar juntos a casa. Jonathan se encontraba apoyado en el muro de
piedra del puente cuando el condenado, acompañado por otros tres jóvenes, se
acercó para pedirle un cigarrillo.
Según ha asegurado la víctima al juez, no se conocían de antes, no hubo
ninguna discusión en la discoteca anteriormente y contestó de buenas formas que
no podía ofrecerle un cigarrillo. Además, ha explicado que el acusado le empujó
frontalmente con las dos manos, por lo que cayó de espaldas puente abajo
impactando contra un pasillo de hormigón unido a la pilastra del puente. Ante
esto, Juan P. y sus amigos salieron corriendo. Posteriormente, un amigo de la víctima pudo acercarse a una patrulla de la
Policía Municipal que estaba en las cercanías, cuyos agentes salieron detrás
del agresor dándole el alto aunque éste no paró.
Como consecuencia de la caída, Jonathan sufrió politraumatismo, traumatismo
craneoencefálico con fractura frontal izquierda, fractura de oléacranon derecho
y fractura de estiloides radial derecha, entre otras. A pesar de ser
intervenido, la víctima sufre cefaleas, mareos y presenta una movilidad
reducida en el codo. La defensa del acusado ha alegado la eximente de embriaguez, a pesar de que
los informes médicos no recogen nada al respecto, y que si salieron huyendo con
el alto de la policía es porque no lo oyeron y llovía, un extremo también
rechazado por los agentes.