Utilizar el Metro ahorra 1.000 millones al año por la reducción de emisiones contaminantes. Éste es uno de los datos que pueden conocerse gracias a la exposición "Contra los gases de efecto invernadero, el efecto Metro de Madrid", que se inauguró este lunes en la estación de Embajadores y podrá visitarse hasta el próximo 15 de octubre.

"La apuesta por el transporte público es una apuesta por la sostenibilidad", porque este medio de transporte "consume veinte veces menos que el vehículo privado". Así lo explicó este lunes el consejero de Transportes, Manuel Lamela, en la presentación de una exposición en la estación de Embajadores -de la línea 3 del suburbano- que pretende informar de las consecuencias del efecto invernadero.
El objetivo de la muestra es, según el consejero, concienciar de la importancia de usar el metro como una forma de luchar contra los gases contaminantes, porque "el efecto Metro es un efecto positivo". "La esencia propia del Metro es la de ser un servicio público con un valor ambiental intrínseco, ya que la utilización de este transporte permite grandes beneficios de orden ambiental", señaló.

Lamela recordó que la apuesta medioambiental del Metro de Madrid le ha convertido en el primer suburbano del mundo en implantar un sistema de gestión sostenible para cumplir el protocolo de Kyoto, además de el único que cumple la norma ISO 14001.
Estas iniciativas se traducen en que el uso de este medio de transporte supone el ahorro de 1.000 millones de euros al año por la reducción de emisiones de gases contaminantes, la disminución de la contaminación y el ahorro en número de horas para los usuarios.