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Más de 68.000 personas han viajado ya a bordo del Tren Medieval a Sigüenza desde su puesta en marcha de forma conjunta por
Renfe y el
Ayuntamiento de Sigüenza en el año 2005. Y es que la experiencia, fomentada por la difusión del ‘boca a boca’’, gana cada vez más adeptos, tantos que no es raro ver colgado el cartel de ‘no hay billetes’.
El viaje a la Edad Media comienza en el propio
vestíbulo de la estación de
Chamartín, en la que arranca el recorrido, donde una comitiva de actores vestidos de personajes de época se encargan, entre bromas y cánticos, de dar la bienvenida a cada pasajero. Éste deja atrás la rutina diaria para embarcarse en una mágica excursión a bordo de un tren de Media Distancia al siglo XII, aquel en el que
Bernardo de Agén reconquistaba las tierras de Sigüenza a los musulmanes. Una historia que teatraliza con humor el grupo de actores encargados de amenizar el trayecto.

Y así, entre historias, juegos, chistes, adivinanzas y degustaciones de
doncelitos y otros típicos dulces seguntinos, transcurre la hora y media escasa que separa Madrid de Sigüenza. Ya en tierras alcarreñas, una serie de
guías profesionales reciben a los viajeros, que en el andén se disgregan en pequeños grupos para conocer los principales monumentos, rincones y leyendas de la ciudad en una visita guiada, de unas dos horas de duración, incluida en el precio del billete. La alameda, la ermita del Humilladero, la plaza Mayor y su mercado medieval, las Travesañas, la plazuela de la Cárcel y, sobre todo, la
Casa del Doncel, son algunas de las paradas obligadas de la ruta turística. A ellas se suman los dos platos fuertes a nivel monumental: la catedral y el castillo.

En el interior de la primera, de estilo cisterciense, se encuentra el célebre sepulcro del Doncel. Allí reposan los restos de
Martín Vázquez de Arce, aristócrata y militar seguntino fallecido en la conquista de Granada, en el siglo XV, a la edad de 25 años. La juventud y hermosura que irradia el monumento le valió el calificativo por el que se la conoce actualmente.
En su punto más alto, la ciudad está presidida por el Castillo, que fue alcazaba árabe y después fortaleza de los obispos, y que hoy en día alberga uno de los más bellos Paradores Nacionales de España. Allí se descubre la historia de
Blanca de Borbón, casada con Pedro I el Cruel, por el que fue repudiada y confinada durante cuatro años entre los muros del castillo, donde vaga su fantasma, según cuenta la leyenda.

El
recorrido guiado por la ciudad concluye en torno a las 14.00 horas en la plaza Mayor, donde el grupo de
actores realiza una última representación para el público y sortean una noche para dos personas en el Parador de Sigüenza y de dos botas de vino. A partir de entonces, y hasta el regreso a Madrid a las 19.40 horas, el viajero dispone de un periodo de
tiempo libre en el que podrá disfrutar de los encantos de la ciudad medieval.
La venta y reserva de billetes -28 euros para adultos y de 16 euros para menores de 14 años - se realiza a través de los sistemas de habituales de venta de
Renfe (taquilla o por teléfono 902 320 320) así como en agencias de viajes.
Próximas citas con el Tren Medieval a Sigüenza:
1 de junio.
Temporada de otoño:
14, 21 y 28 de septiembre.
5, 19 y 26 de octubre.
9 y 16 de noviembre.