Durante una comparecencia en el pleno municipal, el delegado de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento, Juan Antonio Gómez-Angulo, ha indicado que
la empresa Emesa transgredió el "principio de confianza", según ha conocido a través de informes a los que ha tenido acceso Madrid Calle 30 —empresa mixta controlada por el Ayuntamiento de Madrid que gestiona la M30— por lo que esta "transgresión" habrá de tener su "reflejo".
Gómez-Angulo ha sostenido que está comprobado que
el sistema de agua no actuó y las botellas de nitrógeno estaban "desconectadas", lo que significa que este sistema contra incendios estaba "fuera de servicio".
En lo referente a las medidas que ha tomado el Ayuntamiento de Madrid con respecto a la empresa, Gómez-Angulo ha indicado que
Emesa hará frente a la partida de 1,2 millones de euros necesarios para reparar los daños en todos los equipos y sistemas del vial y ha avanzado que se han reforzado los mecanismos de control y vigilancia, con revisiones diarias y un incremento de las pruebas de auditoría.
Además, ha agregado que
una entidad "independiente" revisará todas las instalaciones de los túneles y se hará un estudio de las condiciones de mantenimiento de las instalaciones.
De este estudio dependerá si se toma el correspondiente procedimiento" para
imponer alguna sanción a Emesa una vez haya finalizado el proceso penal.
El pasado 26 de octubre,
dos operarios fallecieron en el túnel de la calle 30, entre el acceso a la A-3 y el estadio Vicente Calderón, al registrarse un incendio que afectó a 70 baterías del sistema eléctrico de emergencia, unas circunstancias que ahora investigan el juzgado de instrucción número 20 de Madrid y la Inspección de Trabajo.
El fuego, de origen eléctrico, se extendió por el nivel -1 de uno de los 38 pozos de ventilación de la M-30, de unos 100 metros de largo por 50 de ancho y 35 de profundidad, según indicó en jornadas posteriores al mismo el Ayuntamiento.
Críticas de la oposición
Durante el pleno, los portavoces de PSOE y UPyD han acusado al Ayuntamiento de haber realizado
dejación de funciones en la vigilancia de la seguridad en la M30 y han reprochado la falta de controles a la empresa concesionaria de la seguridad.
La concejala socialista Ruth Porta ha acusado al Ayuntamiento de
minusvalorar un accidente con "multitud de fallos" de seguridad en túneles por los que diariamente circulan 150.000 vehículos, al tiempo que ha espetado que hay que "disolver" Madrid Calle 30 si es cierto que nadie estaba al tanto de estos errores.
Por su parte, el concejal de UPyD Jaime de Berenguer ha reprochado al Ayuntamiento que no haya cuestionado cumplido con su "labor fundamental", la de "controlar" a Emesa.