La banca se saltará los límites de la reforma laboral
Por MDO
miércoles 28 de noviembre de 2012, 00:00h
Actualizado: 28/12/2015 10:27h
La Comisión Europea no aplicará la reforma laboral a la reestructuración del sector financiero. Así lo ha comunicado este miércoles el comisario de Competencia, Joaquín Almunia, durante su comparecencia ante los medios de comunicación. El Ejecutivo comunitario ha impuesto este miércoles una reducción de tamaño de más del 60% a la banca nacionalizada (Bankia, Catalunya Caixa, Novagalicia Banco y Banco de Valencia) hasta 2017, lo que supondrá recortar a la mitad su red de oficinas.
Almunia ha negado que la Comisión vaya a imponer una indemnización de 20 días para los despidos en la banca nacionalizada, como contempla la reforma laboral en los casos de empresas con pérdidas. El comisario ha desvinculado ese extremo de la UE y lo ha supeditado directamente a lo que decida cada entidad para reducir su plantilla.
Comfia-CCOO ha celebrado la noticia porque, según asegura, este hecho deja la puerta abierta a la negociación de los ajustes. El sindicato señala que, en términos de empleo, es "imposible" saber qué impacto puede tener dicho ajuste hasta no conocer el plan concreto para cada entidad.
Sin embargo, advierte que las declaraciones de Almunia "dejan la puerta abierta a la negociación entre las partes para encontrar fórmulas lo menos traumáticas posibles para los ajustes que puedan darse en las plantillas de las entidades afectadas".
"Una salvajada" de plan
Por su parte, el secretario general de la Federación de Servicios de UGT, José Miguel Villa, ha calificado de salvajada los planes de reestructuración de la banca nacionalizada adoptados por Bruselas, aunque ha celebrado que no se ponga como referencia para ello la reforma laboral.
Villa ha señalado que la decisión de la Comisión Europea no ha dado detalles de cómo se debe hacer el ajuste y simplemente se ha centrado en la reducción del 60% y en el plazo de cinco años. No obstante, ha considerado que este recorte es "una auténtica salvajada" que pone a los bancos nacionalizados "en el camino de un futuro incierto".
Asimismo, Villa ha advertido de que "si vienen con la reforma laboral debajo del brazo, las negociaciones serán duras y muy complejas" y ha recordado que en los últimos tres años se han despedido a 30.000 personas.
"Estamos un poco cansados de este juego a la ruleta rusa que están haciendo los responsables de este país con las entidades financieras. Esto es como pegarnos un tiro en los pies", ha resumido.