www.madridiario.es
Aravaca, una historia en imágenes

Aravaca, una historia en imágenes

Por Enrique Villalba
miércoles 18 de abril de 2012, 00:00h
La memoria siempre rehace los recuerdos en imágenes. Con esa percha, el barrio de Aravaca concluye este miércoles la labor de recopilación de fotografías con las el Ayuntamiento de Madrid quiere reconstruir la historia de esta vecindad del oeste de la capital, que hace apenas 60 años aún era un pueblo independiente.
Cientos de fotos después, parece que la iniciativa ha merecido la pena."Este proyecto es muy importante porque éramos el último barrio de Madrid sin memoria gráfica", explica Antonio Padilla, vecino de tercera generación que se ha propuesto con otros habitantes crear un libro sobre la historia del lugar. Ha sido una experiencia compartida. Vecinos y comerciantes han aportado sus fotos, las de sus padres y abuelos para hacer este relato.

Gabriela Llanos es la periodista que se ha encargado de coordinar la recopilación de la información. Considera que la iniciativa ha servido desde el plano estético pero, sobre todo, desde el punto de vista histórico. "Los aravaquenses son muy del barrio. El centro sigue funcionando como un pueblo. Nos han traído fotos muchas familias, como la de la matrona o el lechero, configurando la vida diaria de las personas que aquí vivieron desde 1900", explica.

El responsable de la iniciativa es Álvaro Ballarín, concejal presidente del distrito. Asegura que eligió Aravaca para este proyecto porque "tiene una personalidad y un espacio geográfico definido. ES un universo en sí mismo. Queremos recuperar la personalidad y la idiosincrasia de Aravaca y conservar su valor antropológico, sociológico y artístico". A lo largo de mayo, el Ayuntamiento va a organizar dos exposiciones con una selección de las mejores imágenes aportadas con los vecinos. PhotoEspaña va a incluir estos contenidos dentro de su muestra anual para mostrar el valor histórico que tienen iniciativas de esta naturaleza.

Aravaca tuvo en el siglo XX una historia muy dura. Fue frente de guerra y acabó destruido tras la contienda. "La década de los 40 fue terrible. Las madres del pueblo mandaban a sus hijas a los restaurantes a por mondas de patata y los niños se agolpaban en la casa de auxilio para conseguir el 'chusco' de pan", añade Padilla. Los abuelos de Ernesto Montero llegaron a la villa en esa época. Fueron hortelanos y luego guardeses de una de las villas principales. "El lugar cambió de ser un espacio de campos de labor a un cúmulo de urbanizaciones sin que se absorbiese ni se dotase correctamente al lugar. Había mucho contraste socioeconómico entre zonas del pueblo", asegura. Este período fue ya a finales de los 50 y todos los 60. Sofía Loren y Orson Welles vivieron en el barrio. "En esos tiempos, ir a Madrid era una epopeya. Cuando iba al dentista mis padres me despedían en la parada del autobús de gasóleo como si me fuese al extranjero", concreta Padilla.

En los 70 y los 80, el nivel de vida creció de forma exponencial. Llegó la clase media-alta y alta, y la fisonomía del antiguo pueblo cambió. Montero concluye: "La gente de Madrid piensa que Aravaca es un barrio de ricos, pero los de siempre del pueblo siguen teniendo la misma filosofía de vida rural. Ahora somos más ciudad. Se ha mezclado la frialdad urbana con el calor de los pueblos", concluye Montero.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+

0 comentarios