La Policía Nacional ha acudido este lunes a El Gallinero para llevar a cabo el desalojo y derribo de nueve chabolas. La situación ha producido, según testigos, un "destrozo absoluto". Parece ser que la orden judicial esta vez viene como consecuencia de una denuncia de los propietarios de los terrenos.
A las 9.00 horas de la mañana, justo cuando los niños acababan de tomar la ruta escolar, "varios" furgones de la Policía Nacional, así como efectivos del Ayuntamiento de Madrid (incluyendo un equipo del Samur Social), se han presentado en el poblado chabolista de El Gallinero, ubicada junto a la autovía de Valencia y la Cañada Real Galiana, para proceder al desalojo y derribo de
nueve infraviviendas.

Según un voluntario de la parroquia de Santo Domingo de la Calzada, Miguel Ángel Vázquez, las demoliciones se están produciendo sin haber enseñado
"ni una orden de derribo". "Han presentado únicamente una orden de desalojo, que no es lo mismo", agregó Vázquez. Desde el Ayuntamiento de Madrid sin embargo aseguran que sí existen órdenes judiciales, procedentes de los juzgados 36 y 47 de Madrid, que fueron solicitadas por algunos propietarios de los terrenos —la Junta de Compensación de Valdecarros—.
"Están haciendo lo que les da la gana, derribando chabolas aleatorias, hay un montón de gente que no se identifica y
nos están impidiendo el paso para realizar la labor de apoyo que llevamos haciendo más de siete años", apuntó otro de los voluntarios de la parroquia, Francisco Pascual. "A las familias lo único que las ofrecen son dos noches en un hotel", añadió.
Rabia entre los afectados
Vázquez relata que un joven, a punto de quedarse sin vivienda, "
presa de la rabia se ha puesto a romper su propia casa antes de que lo hiciera la excavadora". "Esto es una vergüenza, se han ido sin ni siquiera recoger los escombros, algunos agentes nos han reconocido que ni ellos lo ven justo", aseguró el voluntario.
La secretaria socialista de políticas sociales,
Carmen Sánchez-Carazo, dice que el desalojo se ha efectuado sin ningún tipo de previsión. "La gente tiene muchísimo miedo, el partido socialista no está a favor de los asentamientos ilegales pero sí de que las personas que tengan unos derechos y una dignidad", afirmó Sánchez-Carazo. "Es cierto que el asentamiento es ilegal pero allí viven más de 300 niños", insistió la socialista que además aseguró que "en una de las chabolas había
una madre con un bebé de tres semanas".
Fu

entes municipales afirman sin embargo que en total han sido seis las familias desalojadas y que de ellas tan solo una, integrada por dos adultos y tres menores, ha aceptado la ayuda que les ofrecía el Samur Social, mientras las demás se iban a realojar con otros familiares. Desde la Jefatura Superior de Policía de Madrid confirman por su parte que
el desalojo se desarrolló "sin incidentes".
Un poblado muy mediático
El Gallinero salió de nuevo a la palestra precisamente la semana pasada después de que la alcaldesa de Madrid,
Ana Botella,
anunciara que pediría a la Comunidad incluir a El Gallinero en la
solución de la Cañada Real. Se trata de un poblado chabolista donde habitan principalmente gitanos rumanos, unos
300 de ellos menores de edad. Tras varias denuncias por la
basura y ratas que acumulaba el asentamiento, el Consistorio puso en marcha una operación de limpieza donde se recogieron
1.731 toneladas de basura entre el 27 de junio y el 11 de julio.