Después de varias semanas sin llover y acumulándose la contaminación procedente del tráfico en el cielo de Madrid, las precipitaciones han vuelto pero no han conseguido limpiar del todo el aire.
La lluvia que este domingo y este lunes ha hecho acto de presencia en Madrid ha permitido limpiar un poco la atmósfera de la capital y ha reducido la concentración de dióxido de nitrógeno (NO2) de los 66 microgramos por metro cúbico de media que ha tenido en las primeras dos semanas del año a los 42 microgramos registrados entre las 1 y las 16 horas,
aún por encima de los límite legales: 40 microgramos.

Este día de lluvia -que en ningún momento ha sido muy fuerte ni muy continuada- ha amanecido con concentraciones de 44 microgramos de NO2 de media en la capital, si bien conforme avanzaba la mañana y comenzaban a caer las precipitaciones el dato se ha reducido, hasta alcanzar un mínimo de 24 microgramos entre las 3.00 y las 4.00 de la madrugada. Sin embargo,
con el despertar de los madrileños y el comienzo de la actividad los niveles han vuelto a subir, desde los 29 microgramos que había a las 6.00 horas hasta superar los 72 microgramos en la media de la red de medición a las 10.00 horas.
Tras la hora punta los niveles han vuelto a bajar y a las 16.00 horas la red registraba 37 microgramos por metro cúbico. No obstante, es entre las 21.00 y las 24.00 horas cuando
la concentración de contaminantes suele ser mayor en la ciudad de Madrid por la acumulación producida durante todo el día, por lo que si la noche de este lunes no llueve podría volver a subir la media.

Ni con la lluvia de este domingo ni con la de este lunes hasta las 17.00 horas, los niveles se han situado por debajo los límite legales, aunque sí ha conseguido reducirla de los 60 microgramos de NO2 de media en los que ha estado la ciudad durante los primeros quince días del año, con picos de más de 90 el día 5 de enero, quizás
debido a las compras de última hora de los Reyes Magos. Madrid superó en los primeros diez días del año
la contaminación permitida para todo el año.
A partir de este martes podría volver a subir la contaminación, pues la Agencia Estatal de Meteorología prevé
estabilidad atmosférica durante toda la semana, con lo que los contaminantes, procedentes en su mayor parte del tráfico rodado se concentrarán en el cielo de Madrid, lo que a veces
llega a ser visible y la gente conoce como la 'boina' de Madrid.
Con respecto a otros contaminantes, como las partículas en suspensión (PM10 y PM2,5), las mediciones realizadas por la red madrileña reflejan niveles por debajo del máximo permitido.