Miles de aficionados al mundo del motor disfrutaron este fin de semana del Gran Premio Camión España en el circuito del Jarama. La cita, una de las más espectaculares que acoge el circuito de San Sebastián de los Reyes a lo largo del año, reunió a los camioneros más veloces y también a los más creativos. El campeón español, Antonio Albacete (Cepsa), consiguió alzarse con la victoria en dos de las cuatro carreras, un resultado que completó con un segundo y un cuarto puestos.
La cuarta carrera, prevista para las 15.15 de este domingo, fue cancelada dos veces al sacar los árbitros la bandera roja. En la primera ocasión, porque el camión de Albacete recibió varias embestidas y salió de la pista; en la segunda, porque otro vehículo se averió y hubo que retirarlo de la pista. El piloto español comenzó la última carrera en séptimo lugar y acabó en cuarta posición.

La competición estuvo repleta de choques y trompos, que hicieron las delicias de un público entregado al espectáculo. Algunos habían llevado su propia motosierra para emular el ruido de los motores; otros iban ataviados con los colores de su piloto favorito, y otros intentaban conseguir acceso a los boxes y al paddock para acercarse a sus ídolos y ver mas de cerca los camiones.
El buen tiempo -llegaron a superarse los 30 grados en algunos momentos- acompañó a los asistentes durante todo el campeonato. La mayoría de los espectadores soportaron un sol de justicia para ver los adelantamientos y choques en las principales curvas del trazado.

El acontecimiento provocó atascos monumentales en la A-1, especialmente intensos a primera hora de la mañana y a partir de las 18.00 horas, en las dos jornadas del campeonato. Dos desfiles de camiones tuneados y otros espectáculos sirvieron en pista, a cargo de motos y otros vehículos, sirvieron para 'matar' el tiempo entre carrera y carrera.