El colectivo de jugadores entiende que "en esta situación y con independencia" de que considera que "las decisiones impulsadas desde la LFP constituyen prácticas contrarias al derecho de huelga y a la libertad sindical", a su juicio "los partidos resultan claramente irrealizables".
Así pues, los jugadores culpan a los clubes de la misma manera que estos últimos responsabilizan a los futbolistas de haber planteado unas
exigencias de imposible cumplimiento en lo referente al fondo de garantía salarial o fondo social. De este fondo cobran los jugadores cuyos clubes no les abonan las nóminas o se han declarado en concurso de acreedores.
Con todo, este viernes sí se produjeron avances para que la huelga no se extienda a la segunda jornada. Así lo constataron ambas partes en la reunión mantenida por la mañana. Luis Gil, gerente de la AFE, subrayó que "por lo menos en esta ocasión se han colocado las
propuestas sobre la mesa, algo que no ocurrió en la reunión del jueves. Ahora toca valorarlas. Ha habido algunos avances". José Luis Astiazarán, presidente de la LFP, lo corroboró con estas palabras: "Ha habido diálogo y eso siempre es positivo. Intentaremos
llegar a un consenso".
Así pues, ambas partes se han citado de nuevo para el lunes con el objetivo de seguir intercambiando ideas a fin de que la segunda jornada del campeonato, prevista para el
viernes 26 en el caso del primer partido de Segunda División.