El sacerdote aseguró que el pasado 11 de noviembre recibió una carta del obispo de Getafe (diócesis a la que pertenece la parroquia),
Joaquín María López de Andújar, donde se le comunicaba su cese temporal "por actos de tipo gravemente irregular" y se le imponía, "con el fin de evitar escándalos, un peritraje psiquiátrico y la prohibición de residir en Fuenlabrada. García Torres niega ser gay y asegura estar "destrozado" y haber sufrido un trato "humillante". "El especialista me interrogó de forma denigrante, me preguntó si mis padres me habían violado de niño", declaró el cura.

Fuentes del Obispado de Getafe han confirmado, a través de un comunicado, el cese del cargo del párroco, aludiendo a "razones pastorales", aunque niegan que se le obligara a someterse a ningún peritaje psiquiátrico. "Si él ha acudido ha sido
de manera voluntaria. En todo momento se ha respetado su derecho fundamental a la intimidad", puntualizan.
De momento el párroco se niega a acatar la orden del obispado debido al apoyo que está recibiendo por parte de sus vecinos. De hecho, a las 11.30 horas ha celebrado una misa en rebeldía, a la que han acudido multitud de parroquianos y medios de comunicación.