Centenares de personas han secundado este lunes una cacerolada en Chueca para protestar por la decisión del Ayuntamiento de Madrid de no autorizar ningún tipo de actuación musical en la plaza durante las fiestas del Orgullo Gay. Alberto Ruiz-Gallardón fue abucheado cuando sacaba al perro por el centro de la capital junto a su mujer y sus hijos. Los organizadores del MADO se han desvinculado de esta agresión.
Pasadas las 23.00 horas, el alcalde de Madrid accedió a a hablar con los manifestantes frente al portal de su casa. Gallardón dijo que no era de "justicia" que se concentrarán a las puertas de su domicilio por respeto a su familia lo que provocó las protestas de los presentes. "Hacerle esto a mi mujer y a mis hijos no es de justicia", sentenció el alcalde.
La protesta, que tuvo la red social Facebook como principal herramienta de convocatoria, fue respaldada por centenares de personas que han pedido al Ayuntamiento que recapacite y permita actuaciones musicales en la plaza de Chueca durante la celebración de las fiestas del Orgullo Gay. Los asistentes portaron pancartas contra la asociación de vecinos, que pide una "reorganización urgente" del Orgullo Gay para evitar el impacto ambiental y los problemas de seguridad.

Con lemas como "no nos representan" y "sois Chueca", los manifestantes escenificaron su rechazo a la prohibición municipal, alegando que "cualquier fiesta popular española -las Fallas, los San Fermines, San Juan, los Carnavales o La Tomatina por citar algunos ejemplos- implica inconvenientes como el ruido y la suciedad y, sin embargo, están promovidos por los ayuntamientos de sus ciudades e incluso tienen el carácter de Fiesta de Interés Turístico Internacional", según rezaba la convocatoria.
Por su parte, la organización del MADO ha condenado la actitud de los manifestantes. Las asociaciones integrantes de la fiesta Felgtb, Cogam y Aegal negocian con el Ejecutivo local una solución más satisfactoria para todas las partes. De hecho, han solicitado una reunión con el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, para el lunes o el martes con el objetivo de intentar modificar la autorización que les han concedido y en la que, junto a la prohibición de programar actuaciones musicales en el "corazón de la fiesta", también se establece un límite de 90 decibelios como nivel de ruido máximo que no deberán superar.
El vicealcalde de Madrid, Manuel Cobo, ha afirmado que "no se puede permitir" la impunidad con la que algunas personas amenazaron al alcalde Alberto Ruiz-Gallardón. Consideró que el regidor fue "perseguido, insultado, increpado y coaccionado", mientras paseaba con su familia por el centro de Madrid. Ha coincidido con el primer edil en que el alcalde tiene "su puesto de trabajo, su despacho donde la gente se puede manifestar, criticar e ir a verle", cuando tengan alguna reclamación que hacer.
La delegada del Gobierno en Madrid, Dolores Carrión, ha dicho que el incidente sufrido por el alcalde fue grabado por una cámara de videovigilancia cuyas imágenes se estudiarán para saber quienes lo protagonizaron.