Escenas de antaño
viernes 10 de junio de 2011, 00:00h
Actualizado: 13/06/2011 09:36h
La muerte del cantante –y ocasional actor- Manuel Otero ha puesto de manifiesto la ignorancia sobre los actores mayores que no alcanzaron la gloria. En las necrológicas sobre el cantante se ha escrito que su padre era cantante y su madre actriz.
Ni un nombre. El padre era Manuel Otero. La madre, Amelia Aparicio y había desaparecido unos meses antes. La actriz Amelia Aparicio llevaba más de veinte años retirada de los escenarios, tras haber participado en los grandes éxitos de Lina Morgan. Fue una eficaz “característica” capaz de aguantar la arrolladora personalidad de Lina sobre las tablas. Juntas representaron “Pura Metalúrgica”, “La Marina de llama” y, sobre todo, “Vaya par de gemelas”, el gran acontecimiento de taquilla desde su estreno en 1981 y record de espectadores en cada pase por televisión. Dando vida a la madre de la desdoblada Lina, Amelia debía aguantar el tipo con todas las ocurrencias de la popular actriz madrileña.
Su presencia en el teatro madrileño comenzó a ser regular en los años cincuenta, tanto en la revista como en la comedia humorística. Debutó junto a un juvenil Ismael Merlo. Pero fue en el género frívolo donde tuvo mayor hueco, siempre por detrás de las vedettes. Ella fue un eficaz soporte de cuantas estrellas tuvo a su lado: Pepe Bárcenas, Garisa, Zori y Santos, Maruja Boldoba o Godá. Sin embargo el cine la ignoró y apenas figura en media docena de títulos.
Se casó con el barítono Manuel Otero, durante algunos años figura estable en la compañía del teatro Ruzafa valenciano, con la que estrenó “Golondrina de Madrid” (1944), en el Calderón. Con su esposa, y con Raquel Daina como estrella, hizo después algunas revistas: “A lo tonto, a lo tonto” (1955), “¡Ay que loca!” (1957), con Gracia Imperio.
Como en otros casos, Amelia Aparicio recuperó notoriedad tras el triunfo musical de su hijo, Manolo Otero. El año 1974 consiguió un gran éxito con el tema “Todo el tiempo del mundo”. Tras él, intentó alguna aventura escénica, como el musical “Sugar”, junto al astro mexicano Enrique Guzmán. También aprovechó el momento, y su físico, para rodar alguna película de “destape”. Pero su fama en España se eclipsó con bastante rapidez. Su madre siguió apareciendo en los escenarios junto a Lina Morgan. “Sí al amor” (1986) y “El último tranvía” (1990) fueron sus últimos trabajos grabados, como otras producciones de Lina, para televisión. Después se retiró definitivamente y se marchó a Brasil a vivir con su hijo Manuel, fallecido el 1 de junio último.
En la foto vemos a la actriz desaparecida en una fiesta particular el año 1985. Junto a ella la vedette Anne Marie Rossier –hermana “gemela” de Lina Morgan- y el actor Berto Navarro. Todos triunfaban en el teatro de La Latina en la compañía de Lina. Amelia y Anne Marie fueron compañeras durante más de veinte años, desde que coincidieron en el teatro Alcázar en la compañía de Zori y Santos.
Amelia Aparicio nació en Cuenca en febrero de 1921 y falleció en Sao Paulo (Brasil) en diciembre de 2010.