Luis Álvarez, el portavoz del movimiento, aseguró que muchos de los afectados
continúan con el encierro que comenzó hace ya 17 días en el Magerit pese a estar "mal" y afrontar a diario "muchos problemas" como consecuencia del cierre de los centros. La crítica de los afectados se centra en que la Comunidad trasladara "sin ningún tipo de información previa ni planificación alguna a usuarios con necesidades especiales a instalaciones inadecuadas".

Fuentes de la Consejería sin embargo aseguran que la decisión se tomó en base a dos informes -
uno de ellos elaborado por el área de Urbanismo del Ayuntamiento de Madrid- que ratificaron "el mal estado de los centros".
"Nos estamos reuniendo con la mayoría de familiares en las comisiones de seguimiento para establecer mecanismos de colaboración", aseguró una portavoz regional, quien además apuntó que la plataforma solo representa a 30 personas. La consejera de Familia,
Engracia Hidalgo, señaló al respecto -tras la presentación de
Programa de Rutas Culturales para Mayores- que "cuando una medida se toma por la seguridad de los usuarios quedan pocas alternativas".
Carmen Sánchez Carazo, concejala socialista, no obstante ha mostrado su apoyo a los protestantes y ha querido destacar el "sacrificio" que está suponiendo para las familias el "seguir encerrados", algo que ha calificado de "ejemplarizante". Tras la entrega de firmas en O'Donnell, los manifestantes trasladaron la protesta a la Puerta del Sol.