jueves 17 de marzo de 2011, 00:00h
Actualizado: 24/03/2011 09:28h
Ya se acerca el momento: el partido que gobierna en Madrid, el PP, está a punto de hacer públicas sus listas para la Asamblea y el Ayuntamiento de Madrid. Ese será el gran día en que se acaben las especulaciones, los "pasilleos", las quinielas, los rumores y los "yocreos". Porque haberlos, haylos. De todos los colores.
En el Gobierno regional, Esperanza Aguirre se ha apresurado a aclarar que repetirán "la inmensa mayoría". Lo cual ha permitido respirar a muchos, pero también ha dejado con la mosca tras la oreja a quienes pueden no incluirse en ese amplio grupo.
En el Ayuntamiento, como no ha habido ninguna declaración oficial sobre el asunto, reina la intranquilidad. Se sabe que el alcalde no se va a pelear por las listas; nunca lo ha hecho. Tanto él como Aguirre -cabeza del PP en Madrid y máxima responsable, a través de su mano derecha Ignacio González, de los nombres que se incluyen y los que se quedan fuera- tienen recursos suficientes para salir airosos de estas situaciones sin que se produzcan rifi-rafes como los de Tomás Gómez y Lissavetzky.
El caso es que el núcleo duro de Gallardón seguirá con toda seguridad. Del resto de los concejales, las fuentes cercanas al Palacio de Cibeles aseguran que no se va a mover nadie o casi nadie. Aunque algunos quisieran: hay ediles de distrito muy "quemados" por el papel residual que tienen en el gobierno local, y que se han significado políticamente de una forma tan clara a favor de Aguirre que su situación es francamente incómoda en el consistorio. Pero insisten esas fuentes en que van a seguir donde están, pese a ellos mismos. Ya se verá. Esto de las listas no deja de ser un tema de consumo puramente interno, entre políticos y periodistas: no hay que olvidar que en la calle, apenas se conoce a quien va de número dos ¡Y mucho menos a los demás!