Estaban de baja pero no lo necesitaban o su enfermedad no era tal. Los servicios de inspección de la Comunidad de Madrid identificaron en 2010 a 848 funcionarios de distintas consejerías de la Comunidad que alegaban una incapacidad temporal prescrita por su médico para no acudir a su puesto de trabajo.
Sin embargo, según los inspectores, o no había enfermedad o la gravedad no era la alegada o la dolencia no le impedía realizar sus funciones, por lo que se ordenó su alta médica y que
regresaran a su puesto de trabajo. Con esta medida, y con otras 2.991 altas que fueron dadas por los propios médicos o por solicitada por el paciente entre el momento de recibir la llamada del inspector y el día de la cita de la revisión, la Comunidad calcula haberse ahorrado cerca de
28 millones de euros.
Este es el resultado del plan especial lanzado por el Gobierno regional el año pasado para
frenar el absentismo en la Administración, del que este jueves hizo balance el consejero de Sanidad, Javier Fernández Lasquetty.
Este plan, nacido de un acuerdo entre los cuerpos de inspección, la Seguridad Social y aplicado con la colaboración de los sindicatos, pasó revista a las bajas de 140.000 profesionales de los departamentos de
Sanidad (81.000),
Educación (50.000) y
Familia y Servicios Sociales (10.000), donde el Ejecutivo venía denunciando un absentismo medio superior al 10%. En el apartado docente, aseguraba el Gobierno regional, llegaba a suponer la ausencia de hasta
5.000 profesionales en un día, dato negado por los sindicatos.

Desglosado por áreas, la inspección identificó 328 bajas irregulares o abusivas en Sanidad y propició 2.991 altas, lo que ahorró 205.000 horas de ausencia y redujo de 21 a menos de 18 la media anual de días que los profesionales sanitarios estuvieron de baja en 2009, objetivo este que ya se había marcado el anterior responsable de la Consejería,
Juan José Güemes. En Educación, las altas fueron 140, con 1.776 días ahorrados. En Familia y Asuntos Sociales, 390 altas para un total entre todos los departamentos de
207.166 horas ahorradas.
"Perjudicaban a sus compañeros"
En total, el Ejecutivo calcula haber ahorrado
28 millones de euros en contratos de sustitución de estos profesionales que pudieron destinarse, según Lasquetty, a otros servicios e inversiones para los madrileños. Sin embargo, las consejerías no pudieron determinar el número de bajas que fueron efectivamente cubiertas en cada departamento, por lo que este
cálculo es
estimado, habida cuenta de que, por regla general, las bajas no son cubiertas de inmediato o sólo se hace en casos de ausencias prolongadas.
El consejero de Sanidad agradeció a los sindicatos su colaboración en la detección de estas bajas fraudulentas, ya que, advirtió, el plan contra el absentismo no iba dirigido contra las funcionarios de la Comunidad, sino contra aquellos que pretendían engañar a la Administración y que, por lo tanto, perjudicaban también a sus compañeros. Además, advirtió que el plan podría
extenderse a otras consejerías a partir de este año.