www.madridiario.es
'Todo es enredos amor': bonito ejercicio

'Todo es enredos amor': bonito ejercicio

domingo 23 de enero de 2011, 00:00h
Actualizado: 25/01/2011 17:42h
Vuelve al Pavón la compañía joven del  teatro clásico nacional. Lo hace con una comedia inédita -'Todo es enredos amor'- dirigida por Álvaro Lavín. Un buen ejercicio de actores con un texto que no añade nada al catálogo del teatro español. O sea, que estaba bien en los cajones.
El argumento nos lleva a Salamanca, donde una joven enamorada quiere espiar los pasos de su galán. Éste, mujeriego y desvergonzado, presume de conquistar a todas las mujeres y abandonarlas seguidamente. Por obra y gracia del autor, todos los personajes coinciden en casas contiguas, con una puerta que las comunica. El trasiego entre ambas habitaciones es constante, con la protagonista y su criada desdobladas en personajes paralelos.

Esto de las habitaciones ocultas tiene un ejemplo magistral en 'La Dama Duende', de Calderón de la Barca, un enredo difícil de superar. No lo consigue, desde luego, Diego de Figueroa y Córdoba, que la publicó en 1671, cuarenta años después de que Calderón presentara su dama. La adaptación para la joven compañía acentúa la farsa y la complementa con una especie de 'coro', de carpinteros y criadas enamoradas que aparece con regularidad para intentar clausurar la dichosa puerta de comunicación. Es precisamente este artilugio giratorio el hallazgo más afortunado del montaje, proporcionando, gracias a la iluminación, algunas imágenes hermosas.

El director impone velocidad a la acción, sin dar respiro a público y actores. A estos les marca continuamente una exageración de los 'apartes' del texto, que no siempre funcionan y que algunos intérpretes resuelven con más gracia que otros. Del reparto destaca el trabajo del joven Francesco Carril, dando vida a Félix, el desenfadado galán que acaba en la redes del amor. Tiene gracia, marca estupendamente las situaciones y coloca las frases con eficacia y naturalidad. Sus compañeros se esfuerzan por entrar en el ritmo del verso y lo consiguen en buena medida.

Como en tantos montajes de la CNTC, 'Todo es enredos amor' se presenta con economía de medios, o sea, con casi ninguno. Hay que destacar el vestuario masculino, mucho más logrado y atractivo que el femenino. Los trajes de las mujeres, todos en la misma línea, no permiten distinguir las clases sociales de los personajes. Por su ligereza y por el meritorio trabajo de la Joven Compañía, esta comedia se deja ver con agrado aunque, seguramente, se olvidará tan pronto como terminen las representaciones el próximo 6 de febrero.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios