www.madridiario.es
Mi mapa de Madrid: barrio chino

Mi mapa de Madrid: barrio chino

sábado 15 de enero de 2011, 00:00h
Actualizado: 17/01/2011 13:28h
La sala pequeña del teatro María Guerrero ha recuperado la actividad esta temporada. 'Mi mapa de Madrid' es el nuevo estreno, del que se puede disfrutar hasta el 13 de febrero. Margarita Sánchez escribió este texto hace seis años y ahora lo recupera la directora Amelia Ochandiano. En la tradición del sainete madrileño, la autora nos lleva a un barrio -Lavapiés- que habiendo sido esencia del casticismo madrileño, se ha convertido en un barrio chino. De chinos, quiero decir.
El argumento es sencillo: un grupo de vecinos "de toda la vida" resiste en una ruinosa corrala, pasto de la especulación. Son madrileños anónimos, con los problemas de supervivencia y convivencia de las clases populares. Sus vidas nos pueden parecer un drama, pero sus actitudes y reacciones nos provocan la carcajada. Tras la desaparición, por muerte o huída, de un habitante, su casa es tapiada. En las calles se amontonan los cartones que dejan los chinos las 24 horas del día, tras adueñarse de todos los negocios, como la taberna de Miguel. Una leve intriga, el destino final de un vecino del grupo, le sirve a la autora para adentrarse casi en el terreno del esperpento.

'Mi mapa de Madrid' transcurre entre risas y emoción gracias a seis actores en estado de gracia que se divierten tanto como el público. Ochandiano los dirige como a un coro de cámara disciplinado: que nadie desafine o desentone por arriba o por abajo. Así conviven la sobriedad medio pirada de Amparo Pamplona y el desgarro sainetero de Estrella Blanco; el histrionismo de Roberto Cairo y la naturalidad de Viñas y Burgos, una insólita pareja de mellizos cincuentones.

Son setenta minutos graciosos, entrañables, que, a quienes vivimos desde hace décadas en ese barrio, nos hacen añorar el ambiente perdido que no volverá. La duda que me queda es si otro público, que no esté compuesto por madrileños de pura cepa, se verá tan agradablemente sorprendido como el del foro. En cualquier caso, es un bonito trabajo teatral que, posiblemente, tenga que volver a otra sala más grande porque en la Princesa apenas entrar cincuenta espectadores por función.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios