El ministro del Interior y vicepresidente del Gobierno era el personaje más buscado este mediodía del lunes tras la publicación del
comunicado de tregua de ETA. Y de hecho, este lunes no estaba previsto que Rubalcaba compareciera ante la prensa para ningún acto público. Pero dadas las circunstancias, el Gobierno anunció urgentemente que el vicepresidente concedería una
declaración a los medios a las 14 horas sobre la noticia del alto el fuego. Una vez allí congregada la prensa con altas expectativas, Rubalcaba apenas habló dos minutos, no aportó nada nuevo y
se negó a admitir preguntas de los periodistas allí desplazados. El cabreo de los medios, más que entendible, fue absoluto: otra vez se emplea a los periodistas y prensa gráfica como si de marionetas se tratase. La ocasión, para más
INRI, requería otro trato a la prensa...
