La ministra de Sanidad y Política Social y precandidata socialista a la Presidencia del Gobierno regional, Trinidad Jiménez, se muestra confiada en que se pueda alcanzar una solución que permita a los militantes de la agrupación socialista de Móstoles, clausurada en septiembre de 2008, poder votar en las elecciones primarias del 3 de octubre.
"Es una decisión que no me compete a mí y tampoco a la Ejecutiva Regional, pero supongo que si los militantes se han dirigido a la Ejecutiva Federal tratarán de buscar una solución para que los que son militantes puedan tener la fórmula para participar en este proceso", subrayó Jiménez este martes confirmando la noticia
adelantada el pasado día 19 por este digital.
Como les informó
Madridiario, Ferraz está buscando la fórmula apropiada para que los militantes de Móstoles -no sólo aquellos que tienen cargo público y que tienen garantizado el acceso al sufragio- puedan participar en las primarias del PSM. La forma natural es la reafiliación en otra agrupación, pero
desde Callao se duda y se advierte que sólo los militantes que contasen con seis meses de antigüedad en el momento de la aprobación del último censo -fue el 17 de julio cuando la dirección Federal dio el visto bueno- pueden acceder a la urna.
Recovecos
Otras fuentes socialistas consultadas por este digital advierten en cambio que, suspendida la militancia,
la antigüedad se respeta a efectos de votar en unas primarias si el militante se reafilia. El problema, recalcan, es que en el momento de la aprobación del censo la agrupación socialista de Móstoles había sido disuelta -a efectos, no existía, argumentan- , por lo que, en el caso de que sus componentes no se hubieran reafiliado con la antelación necesaria, no se les podría aplicar la regla y, por tanto, participar en el proceso de elección.
Estos y otros recovecos del reglamento son los que está explorando la dirección federal para que los aproximadamente 600 militantes que podrían votar (una vez 'pulido' el censo) lo hagan y repartan sus votos entre Tomás Gómez y Trinidad Jiménez. Ferraz está convencida de que
la mayoría optarían por la ministra de Sanidad.