martes 03 de agosto de 2010, 00:00h
Actualizado: 09/08/2010 19:19h
¡Pasen y vean...!, que ya comienza el baile de nombres, los candidatos a perder en las elecciones a la comunidad de Madrid, una vez mas, están siendo ahora elegidos al azar, obligados casi por decreto ley en los camarotes profundos de Férraz por el gran capo del socialismo español, el gran ejecutor, el único tamariz de la política socialista.
Tomas Gómez se resiste a abandonar su puesto de líder; sus designios ya no son intocables, ya no es el favorito ... ¿podrá este aguantar la fría indiferencia de Férraz?, soportara la descortesía de tanto nombre sonando a su espalda mientras él, tan guapo y compuesto no se ha ido todavía de esa golosa candidatura al reinado político de nuestra comunidad?.
Trinidad Jiménez, la actual ministra de sanidad, que suena de manera insistente ¿aceptara la oferta de intentar volver a Madrid, ahora que ya es mas famosilla, ahora que su jefe cree que puede, y así se le alargan cuatro años de recoloque en la política a esta chica tan amable y complaciente por los siglos de los siglos, amen?.
Pero si no ganara, cosa harto probable, ¿podría ella vivir después de ser ministra, algo tan pintón y señorial, en la fría oposición cuatro años sentadita en la asamblea de Madrid?
Y la ultimo novedad de la temporada, como candidato a reina del baile, es el actual y controvertido secretario de estado para el deporte, químico y profesor de química ¡¡¡¡¡¡Jaime Lissavetzky!!!!!; y hasta ahí puedo llegar; porque yo no llego mas... no llego ni entiendo nada más.
No se como se puede jugar a los chinos con el futuro de nuestra comunidad, con el futuro de los votantes que quieran votar socialismo.
No es serio... claro que tampoco es serio que Manuel Chaves sea quien maneje los hilos de esta supuesta victoria; aquí no hay los atajos que le sirvieron en Andalucía. Aquí no todo vale, esto es la capital de la nación y aquí siempre hay que jugar duro y muy en serio.
A ZP se le ha atravesado Madrid, no le gusta comparecer en Madrid y por lo visto tampoco le debe gustar la gente de Madrid.