La compañía Teatro Portátil saca a la luz "los pequeños demonios que todos llevamos dentro" en la comedia de humor negro 'Porno casero', que se representará en el Teatro Sala Triángulo de Madrid hasta el 1 de agosto. Así la define su director, Luis Luque, quien explica que la obra aborda "las relaciones muy perniciosas entre dos mujeres, víctimas de ellas mismas y las circunstancias que las rodean".
"Son relaciones basadas en la ira, la rabia, la culpa, la envidia y la manipulación. Pequeños demonios que todos llevamos dentro y que en muchas ocasiones sirven de base para nuestras relaciones personales", detalla el director a Europa Press sobre esta función protagonizada por Mariana Cordero y Helena Castañera.

La obra está estructurada en cuatro piezas. La primera es 'Porno casero', que da título al espectáculo, en la que dos actrices de cine X se quedan encerradas en el piso que una de ellas alquila para rodar su siguiente película. A partir de ahí, las heridas entre ellas empiezan a relucir.
"Momentos íntimos"
En la segunda pieza, 'Prerrafaelita', el arte y la exquisitez hacen que dos mujeres que tienen todo discutan sobre dónde colgar un cuadro, haciendo saltar "la humillación y el poder", mientras que en la tercera, 'La extraña', exhibe la desesperación con la que una actriz busca su perro extraviado y acaba encontrando a una misteriosa mujer. Finalmente, en la última de las historias, 'Conversión', dos cuñadas discuten revelando secretos y culpas.
"Queríamos mostrar estos momentos íntimos en la obra, que nació de la voluntad de crear un proyecto sobre relaciones personales enfermizas", detalla Luque, quien crió 'Porno casero' junto a las actrices y el autor, José Padilla.
"Hablamos desde el punto de vista de dos mujeres, pero no es una obra de mujeres, podrían ser hombres", aclara, recordando que se expusieron "temas personales y situaciones vividas" durante la concepción del espectáculo, estrenado en Sevilla el pasado mes de diciembre.
"Desnudo del alma"
Luque afirma que las cuatro piezas tienen en común el "desnudo del alma". "Para mí el auténtico espíritu porno es lo crudo de las relaciones. La función no tiene artificios, es muy seca y artesana", precisa, aclarando que el 'porno' del título no se refiere a un espectáculo erótico.
El director revela que la pieza que le deja más "convulsionado por dentro" es la tercera, 'La extraña', en la que la actriz se encuentra con "su destino, su muerte". "Tiene que ver con la reflexión de cada uno sobre nuestra hora y cómo será", precisa.
Asimismo, respecto al "morbo del cotilleo" mostrado en la obra, recordó que "ahora mismo tenemos las ventanas abiertas al mundo", en una referencia a Internet y los medios de comunicación. "Ese acceso hace que el ojo se abra más, sea detrás de una cerradura o delante de una pantalla de ordenador o televisión. Queremos ver si el infierno del otro es más grande que el nuestro", concluye.