Luz sobre los chozos madrileños
viernes 16 de abril de 2010, 00:00h
Actualizado: 17/04/2010 17:05h
Pese a la imagen urbana que hay de Madrid, en algunas zonas aún quedan antiguos chozos y otras construcciones agrícolas en desuso que forman parte del patrimonio cultural y etnográfico de la región. Los agentes forestales están realizando un inventario que servirá para una posible protección.
Los agentes forestales de la comarca 7, que comprende el sureste de la región, estaban acostumbrados a encontrar de vez en cuando chozos dentro de su demarcación. De ahí surgió la idea de ir elaborando un inventario por parte de este cuerpo dependiente de la Consejería de Presidencia e Interior bajo las indicaciones del Servicio de Protección Etnográfica e Industrial de la Comunidad, que se encargará de sistematiza la información y valorar la importancia de estos restos.
El jefe de la comarca, Enrique Hernández, explica que los chozos destacan por la fragilidad de los materiales utilizados y por ser construcciones en las que habitualmente no se utilizaba argamasa o yeso. Instalados en vías pecuarias o en campos de cultivo, sobre todo viñedos, los agricultores los utilizaban para guardar los aperos, refugiarse ante las inclemencias meteorológicas o descansar por la noche, ya que antiguamente era más difícil salvar ciertas distancias.
Son de planta circular, no muy altos y con entradas con dintel o arco. "Se empezaban a colocar las piedras haciendo hileras concéntricas con forma de falsa bóveda", explica Hernández, que llama la atención sobre la destreza y la técnica necesaria para levantar este tipo de construcciones. Según su investigación personal sobre el tema, hoy en día apenas quedan personas que conozcan los trucos que utilizaban los antiguos campesinos.
Por ahora, los agentes de esta comarca que comprende por el Norte los municipios de Torres de la Alameda y Ambite; y por el Sur, Villaconejos y Fuentidueña de Tajo, han encontrado 120 ejemplares de chozos, cuevas y otras construcciones agrícolas en las que sí se utiliza el yeso. Su proyecto continúa abierto y podrían unirse a él además otras comarcas forestales. El objetivo es mostrar a los madrileños que a poco mas de 30 kilómetros de la capital hay un gran yacimiento de cultura popular.