Considera que la Complutense "se está conviertiendo en algo muy extraño"
Aguirre muestra su "estupor" ante el apoyo de Berzosa a Garzón
Por MDO/E.P.
miércoles 14 de abril de 2010, 00:00h
Actualizado: 15/04/2010 14:03h
La presidenta de la Comunidad y del PP de Madrid, Esperanza Aguirre, mostró este miércoles su "estupor y escándalo" por el hecho de que el rector de la Universidad Complutense de Madrid (UCM), Carlos Berzosa, presidiera
un acto que, a su juicio, sirvió para "coaccionar y amenazar" a los jueces del Tribunal Supremo que han de analizar las causas contra el magistrado de la Audiencia Nacional Baltasar Garzón.
"Hemos mostrado (en el Comité de Dirección del PP de Madrid) nuestro estupor y escándalo ante el acto que organizó la Complutense y que, presidido por el rector, sirvió para coaccionar y amenazar a los jueces del Supremo a los que se ha llamado torturadores y fascistas", denunció.
La dirigente regional manifestó que una universidad pública, "pagada con fondos del contribuyente madrileño", no puede, en un acto "presidido por el rector, utilizarse para coaccionar a los jueces del Tribunal Supremo". "Es un atentado al principio de la división de poderes, a la Democracia y no es una cuestión que pueda quedar ahí", indicó.
La presidenta de los populares madrileños recordó que el juez de la Audiencia Nacional, además de la causa abierta por investigar los crímenes del franquismo, tiene otras dos causas más abiertas relacionadas son el supuesto cobro de unos cursos impartidos en Nueva York y por autorizar escuchas en prisión entre los detenidos por el caso Gürtel y sus abogados.
"La otra causa de la que no se quiere hablar tanto es que el juez pide por carta 300.000 euros al presidente del Banco Santander -"querido Emilio"- para organizar unos cursos en Nueva York. El Santander le da el dinero y cuando vuelve, la causa tenía abierta contra el banco queda sobreseída. La tercera (causa) es que ha intervenido las conversaciones de las personas en prisión provisional y sus abogados y esto, de acuerdo con la ley, solo se puede hacer en los casos de terrorismo", resumió.
"Algo muy extraño"
Por otra parte, insistió en que en los últimos tiempos está "descubriendo" que la Complutense se está transformando "en algo muy extraño" ya que, además de albergar los actos en defensa de Garzón, "se ha convertido en una promotora inmobiliaria de pisos muy baratos en Somosaguas". "Dice el rector que todo lo han pagado las cooperativas pero el suelo era de la Complutense ¿quien pagó el suelo?", se preguntó.
La dirigente regional también denunció que se ha sabido que los estudiantes que viven en colegios mayores de la universidad pagan 900 euros que el rector "no usa para arreglar el más mínimo mantenimiento que está obligado a hacer". "(Ese dinero) hay que sumarlo a los 143 millones de euros para inversiones que ha recibido de la Comunidad de Madrid y a los 2.500 millones de euros que ha recibido desde que (Berzosa) es rector", concluyó.
Manos Limpias denuncia a Berzosa y Jiménez Villarejo
El sindicato Manos Limpias por su parte ha denunciado ante el juzgado de instrucción de Madrid a Berzosa y al ex Fiscal Anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo por el acto celebrado este martes. A Berzosa le acusan de prevaricación y malversación de caudales públicos y a Jiménez Villarejo de injurias y calumnias. El juzgado de instrucción de Madrid llevará el caso a reparto y se conocerá en los próximos días a qué juez le corresponde.
El presunto delito de malversación de caudales públicos de Berzosa, según el sindicato, implicaría, por un lado, que la cesión del aula para que se celebrase el acto, convocado por CC.OO. y UGT, fue dictada por el rector de la Complutense. En cuanto al delito de prevaricación (que un funcionario público adopte una resolución injusta a sabiendas), Manos Limpias considera que se sustenta en la intención "deliberada y plena conciencia de la ilegalidad del acto realizado" del rector.
En relación con la denuncia a Jiménez Villarejo, alude a que "acusó públicamente" a los magistrados de la Sala Segunda del Tribunal Supremo de ser "cómplices de las torturas" en la época franquista. También recuerda que "en el conflicto entre el derecho al honor y el derecho a la libertad de expresión, es pieza fundamental la veracidad de la manifestación y, si la veracidad del hecho denunciado no tienen consistencia alguna, debe de prevalecer el derecho al honor".