A partir de ahora, el médico siempre va a coger el teléfono. La Consejería de Sanidad ha encomendado a una empresa la gestión del nuevo sistema de citas telefónicas y seguimiento al paciente, de forma que, cada vez que un madrileño llame a su centro de salud, obtenga en el momento una respuesta.
A partir del próximo verano, y según explicó este jueves el consejero Juan José Güemes, cuando un paciente llame al ambulatorio de su barrio tendrá tres opciones por este orden: le atenderá el
personal administrativo; le responderá un
contestador telefónico -si los primeros están ocupados- que resolverá en el momento su petición; o podrá elegir ser atendido por el operador de un
centro de llamadas que le dará varias opciones y también gestionará las primeras citas con el especialista en cualquier hospital regional. Cuando la fecha esté concretada, el paciente recibirá un mensaje en su teléfono móvil, en su e-mail o bien por correo a modo de recordatorio.
Con este sistema de 'reparto de juego' el paciente "nunca" quedará sin respuesta y verá a su especialista "
ese mismo día" si se trata de un caso urgente (en el caso, por ejemplo, de sospechas de cáncer) o "
en menos de cuarenta días" en el resto de los casos. Ahora bien, deberá estar dispuesto a desplazarse a cualquier punto de la Comunidad y a ser atendido por un médico que no sea el suyo habitual si quiere resolver la consulta cuanto antes. cada usuario también podrá
gestionar sus propias citas por Internet o en alguno de los 320 terminales que a tal efecto van a instalarse en los ambulatorios de la región.
¿Favorecer a las privadas?
Este call center centralizado, que será básico para el funcionamiento del
área única sanitaria y para poner en práctica la libre elección de médico, estará gestionado por la empresa Indra. Eso no significará, garantizó el consejero Güemes, que los administrativos de los centros de salud vayan a perder sus puestos. "Al contrario", aseguró, "podrán dar un mejor servicio presencial al paciente".
El Consejo de Gobierno de la Comunidad de Madrid aprobó este jueves la adjudicación a Indra del centro de gestión, que costará
26,8 millones de euros por 48 meses, bajo las suspicacias de PSOE e IU.
La oposición considera que el área única unida al call center servirá para enviar más pacientes
a la sanidad privada y penalizar a los de la sanidad pública. Esto es así, denuncian, porque dada la
saturación de los
centros públicos (en algunas especialidades como ginecología, obstetricia o traumatología las demoras superar los tres y cuatro meses), el paciente que quiera tratarse deberá pasar por la privada, que a su vez facturará a la Comunidad de Madrid. Al contrario, si el usuario quiere ser atendido en el hospital de su zona y por su médico, deberá transigir con la espera que haya.