Martínez incidió que la propuesta del Gobierno en materia de jubilación ha sido "una decisión inoportuna, ineficaz y muy preocupante". Aunque evitó decir que fuese una manifestación contra Zapatero, explicó que trata de defender los derechos de los trabajadores en materia de pensiones. "Lo estamos haciendo desde la más absoluta lealtad con lo que pensamos, avisando que bastante golpeados están los derechos de los trabajadores para que se nos amenace con nuevas restricciones". El responsable de UGT en Madrid afirmó que la edad de jubilación debería depender del tipo de trabajo y se debería fomentar el empleo en mayores de 50 años porque las prejubilaciones son un "desperdicio" de trabajadores con experiencia y ganas. Para el secretario general el verdadero problema es la precariedad laboral.

Explicó las medidas que UGT propone para solventar los problemas laborales en España: negociar con los representantes de los trabajadores; cumplir los acuerdos pendientes desde el año 2006 en cuanto a la integración en el régimen general de la Seguridad Social de trabajadores del campo y empleados del hogar con regímenes especiales; atender la situación de trabajadores que en su puesto de trabajo sufren penosidad, peligrosidad, toxicidad, etcétera. Y, finalmente, hablar de la separación de las fuentes de financiación.
Liberados sindicales
José Ricardo Martínez defendió la legitimidad y representatividad de las organizaciones sindicales y su elección democrática. A su vez, explicó la labor de los liberados sindicales: "Es un representante de los trabajadores que defiende a trabajadores y que dedica su tiempo y, en muchas ocasiones, una buena parte de su vida a, con la mayor dignidad posible, hacerse acreedor a la confianza de sus compañeros. Esto se consigue en las urnas, en las elecciones sindicales". Explicó que sus relaciones con Esperanza Aguirre son "respetuosas, institucionalmente hablando. Correctas, personalmente hablando. Y absolutamente discrepantes, políticamente hablando".
Por último, argumentó la negociación del acuerdo en materia de negociación colectiva, "contempla subidas salariales ajustadas a la realidad del momento, en base al IPC, y, sobre todo, contempla una cláusula de garantía salarial que corregiría cualquier desviación perjudicial para nosotros".