viernes 19 de febrero de 2010, 00:00h
Actualizado: 24/02/2010 09:53h
El anuncio del concejal de Movilidad, Pedro Calvo, de aplicar 'manu militar' el nuevo convenio en Policía Municipal, bomberos y agentes de movilidad va a traer cola. No hace falta ser adivino para entender que estos cuerpos, sobre todo el primero, va a mostrar en la calle y con protestas que seguro que no pasan desapercibidas, su descontento y malestar. Que no nos pase nada a los madrileños.
Siete meses de negociación son muchos meses, eso es verdad. Pero también lo es que el diálogo siempre es mejor que la imposición. Hay quien dice que Calvo sigue el ejemplo de Pepiño Blanco y los controladores: soluciones excepcionales para casos excepcionales. El problema es que aún no sabemos con qué van a responder los controladores. Ni los policías locales.
Los sindicatos policiales del Ayuntamiento de Madrid son muy fuertes. Llevan décadas plantando cara a gobiernos de todos los colores y todos los talantes, y consiguiendo convenios colectivos de auténtico lujo, lo que sin duda es muy bueno para ellos y quienes trabajan en esos cuerpos. Pedro Calvo ha intentado cambiar algunos modos de funcionamiento, maneras de trabajar que le parecen ineficaces. No lo ha conseguido por las buenas; veremos qué ocurre cuando lo intenta imponer. En el Ayuntamiento creen que se enfrentan a un pulso, y no están dispuestos a perderlo. Ojalá éste lo ganemos los madrileños.