Las Bescam de Móstoles cierran 25 establecimientos por consumo de estupefacientes
Por MDO/E.P.
viernes 19 de febrero de 2010, 00:00h
Actualizado: 20/02/2010 13:39h
Los agentes Bescam de la Policía de Móstoles han cerrado en los últimos tres años un total de 25 establecimientos como consecuencia de hechos relacionados con el tráfico y consumo de estupefacientes. Han actuado contra ellos tanto en la vía administrativa como en la penal.
Los cierres tuvieron lugar como consecuencia de la implantación del Plan Integral de Seguridad en los centros escolares (PISEE), que se viene desarrollando desde hace tres años. A lo largo del pasado curso escolar, los agentes patrullaron una media de 450 horas por trimestre y se produjeron un total de 451 actuaciones policiales. El Plan PISEE pretende garantizar la convivencia en los centros escolares, conociendo y analizando los posibles problemas que puedan surgir y dar respuesta a los conflictos detectados mediante los servicios específicos de la Policía Local.
Sus objetivos fundamentales son garantizar la seguridad en el entorno de los Institutos; tratamiento del absentismo escolar; custodia de edificios; prevención en el acceso a las sustancias nocivas para la salud y charlas preventivas a alumnos y sus padres sobre problemáticas juveniles. Cada curso, la Policía Local de Móstoles destina más de 450 horas por trimestre en la ejecución del Plan, con resultados muy positivos, según la evaluación de los directores de los centros.
Los alumnos asisten a lo largo del curso a una media de más de 20 charlas en las que se debaten temas como el peligro del consumo de drogas, los peligros de acceso a Internet, el acoso escolar y el riesgo de pertenecer a bandas o grupos organizados. Estas mismas charlas se imparten también a padres de alumnos, interesados en conocer de primera mano los riesgos reales a los que se pueden enfrentar sus hijos a diario.
Entre las materias que se imparten se incluye una relacionada con la violencia de género, que informa a los jóvenes sobre los aspectos legales y la repercusión de esta lacra social desde el punto de vista policial.