Leguina ha sido muy crítico con el Partido Socialista, aunque aseguró que se trata de crítica constructiva. Indicó que el partido se ha equivocado muchas veces y que, actualmente, el PSOE es Zapatero, aunque debería haber más tendencias. Elogió a José Blanco (aunque dijo que no va a poder hacer todo lo que ha prometido por la crisis) e incidió en la disputa por los almacenes de residuos nucleares.

En ese mismo sentido, ha sido señalado por varios lectores por un presunto viraje a la derecha, en relación con que presentase el libro de Esperanza Aguirre, y los ataques a Rodríguez Zapatero. En todo caso, aseguró que sólo se trata de que es crítico ("quizás por eso me toman el número cambiado") y que no iría en las listas de la actual presidenta regional aunque le invitasen ("digan lo que digan los sectarios de Ferraz", sentenció). Tampoco con UPyD ("no, porque no hay mal que cien años dure").
Sobre el Gobierno regional lamentó el Tamayazo y pidió que los líderes socialistas dejen trabajar a Tomás Gómez. En cuanto a la sucesión municipal descartó a Lissavetzky. Elogió el proyecto Madrid Río y criticó la "alta y peligrosa" deuda del Ayuntamiento de Madrid y la obra de Serrano ("si lo hubiese hecho yo, me hubiera tenido que exiliar al Polo Norte").