www.madridiario.es
...Y por fin la educación

...Y por fin la educación

Por Pedro Fernández Vicente
miércoles 20 de enero de 2010, 00:00h
Actualizado: 27/01/2010 10:57h
Estos días estamos enredados en la polémica  por el tema de la educación. Menos mal. Ya era hora que los responsables políticos se dignaran a escuchar los lamentos de la sociedad y decidieran sentarse y hablar de la educación. Lo mejor es que el debate ha salido a la calle y participamos todos en él: padres, educadores, alumnos...hay que agradecerlo, porque si se hubiese quedado  dentro de los despachos, en esas reuniones interminables que se convocan, en ocasiones para no llegar a ningún sitio, salas de grandes mesas en las que se habla y se habla,  en las que negocian y unas  veces se escuchan pero otras no, porque ya estaba todo decidido,  el resultado sería un desastre. No hay más que mirar a nuestro alrededor. Fijarse en la formación que tienen nuestros hijos, preguntar a cualquier profesional que tenga contacto con la escuela o la universidad y les contará.

Esta es una de las alarmas del sector, pero no la única. También tenemos a la vista la violencia soportada a veces en silencio y denunciada en muchas ocasiones, que existe en algunos centros, suficientemente conocido por el entorno. Y eso sin olvidarnos de la actitud de algunos padres que confunden sus límites y el sentido del cariño, esos que pretenden ser colegas de sus hijos  y que son capaces de afirmar y garantizar situaciones que se han producido en su ausencia, usando como argumento de conocimiento eso tan subjetivo de que “se lo ha contado su hijo”. Es un buen momento para sacar a la opinión pública un debate que tiene mucho de trascendental. Lo que hacemos hoy lo pagaremos o lo cobraremos durante los próximos años y con la seguridad de que quienes se han formado bajo el error, les costará mucho recuperar posiciones.

Al mismo tiempo que negocian se escapan, de vez en cuando, declaraciones, propuestas, sugerencias hacia la opinión pública. Declaraciones que dan lugar a réplicas, contrarréplicas y mucha más palabrería que dificulta el auténtico trabajo que es la educación de las generaciones futuras. Nada más y nada menos que de todas las generaciones futuras, porque estas que  ya han sido educadas, no tienen solución. No estamos en una posición, según el informe PISA que analiza los datos de la UE, como para sentirnos orgullosos. El nivel de fracaso supera el 30% y la educación de la juventud en España retrocede con respecto al resto de los países de la Unión. Es preciso coger el toro por los cuernos, eliminar la violencia y dejar a un lado las habituales pamplinas, a las que se suele acudir cuando no se tiene la intención de llevar adelante un proyecto. La educación necesita acción y rápido. Da igual a quien se  le ocurran, lo importante es que las buenas ideas sean las encargadas de organizarla.
¿Te ha parecido interesante esta noticia?    Si (0)    No(0)

+
0 comentarios