Miguel Blesa se va y no ha perdido la oportunidad de poner los puntos sobre las íes. En la presentación de su último balance de gestión, el correspondiente a 2009, el todavía presidente de Caja Madrid defendió su gestión, cargó contra quienes han protagonizado la guerra de poder para sucederle y, a pesar de ello, alabó al que será su sucesor: el ex presidente del Fondo Monetario Internacional Rodrigo Rato.
Blesa presentaba este martes los resultados conseguidos por Caja Madrid en 2010 -con un gran aprovisionamiento preventivo para hacer frente a los riesgos de impago y con un descenso real del 24,5% de los beneficios- y no dudó en responder a todas las
cuentas pendientes acumuladas durante el año y medio que ha durado el
polémico proceso de su sucesión.
El presidente saliente defendió que bajo su mando Caja Madrid ha dado "un gran cambio" que la ha convertido en una entidad "con gran fortaleza y estructura" -a pesar de 'agujeros' como el crédito a la constructora Martinsa o las pérdidas generadas por las inversiones en Iberia y Sos- y "estable". Si ha perdido esa estabilidad, criticó, ha sido por un proceso electoral "largo y agitado" en el que, de volver a empezar,
haría "lo mismo", es decir, intentar evitar su sustitución tras 12 años en el cargo. "Me hubiera gustado seguir de presidente.
Estaba fenomenal en la caja. Yo me hubiera quedado encantado", subrayó.

A pesar de ello, Blesa aseguró que abandona la cuarta entidad financiera del país con una gran satisfacción y sin resquemor por el proceso: "Sólo tengo motivos de agradecimiento para todos los que me dieron la confianza mientras me la dieron". El dirigente lanzó así un
'recado' a la presidenta de la Comunidad, Esperanza Aguirre, que propuso sustituirle primero por su vicepresidente regional y mano derecha,
Ignacio González, y finalmente por
Rodrigo Rato, de quien Blesa asegura que será "un gran presidente".
La deuda de Díaz Ferrán
El ex presidente del FMI heredará 650 millones de euros en provisiones para hacer frente a un 2010 difícil en el que tendrá que afrontar el proceso de
fusiones de las
cajas de ahorros españolas. Al respecto, Blesa aseguró que deja a Rato toda la información, análisis y simulaciones que se han hecho con las 43 cajas de ahorro y con todas las posibles combinaciones. Sobre el descenso de los beneficios, se lamentó de acabar su mandato sin poder remediarlo: "Me quedo con esta foto movida".
Mención aparte en esta rueda de prensa postrera mereció el presidente de la patronal,
Gerardo Díaz Ferrán, al que Caja Madrid exige el pago de un
crédito de 26,5 millones de euros. Miguel Blesa fue contundente al asegurar que el empresario ha "defraudado" la confianza del Consejo de Administración de Caja Madrid. "No quiero juzgar las circunstancias porque no me quiero convertir en juez, pero ha sido un
hecho desagradable donde los haya", espetó Blesa antes de mostrarse partidario de que Díaz Ferrán cierre un acuerdo con la caja para pagar su deuda.