Los Reyes Magos lo tienen ya casi todo preparado para la Cabalgata de este martes aunque según la Agencia Estatal de Metereología existen un 85 por ciento de probabilidades de que desfilen bajo la lluvia. Aun así, ellos aprovecharán su recorrido desde Nuevos Ministerios hasta Cibeles para celebrar el centenario de la Gran Vía y un encuentro de las culturas por la paz.
La gran fiesta podría desarrollarse bajo la lluvia dado que desde la Agencia Estatal de Metereología señala como existe un 85 por ciento de probabilidades de que precipite sobre la capital. Por ello, se recomienda a los madrileños que lleven el paraguas no para recoger caramelos, sino para no mojarse.

Sus Majestades llegaron la tarde este lunes a Madrid y "están ilusionados por hablar de la paz", según explicó la responsable de la Campaña de Navidad, Delia Piccirilli.
Este será el tema central de la Cabalgata, que comenzará a las 18.30 horas, ya que el Ayuntamiento decidió sumarse al Año Internacional de Acercamiento de las Culturas proclamado por Naciones Unidas y dedicarle este desfile tan esperado por los niños.

Para simbolizar este llamamiento a la paz, Melchor y Baltasar irán encaramados a sendas bandadas de palomas sobre nubes azules, y Gaspar subirá a lomos de una paloma gigante. Las carrozas, de 2.000 kilos de peso cada una, brillarán en la noche madrileña con 800.000 bombillas LED. Desde ellas, los Reyes repartirán 1.000 kilos de caramelos a lo largo del recorrido.
Abrirá el desfile la 'Dama de la Paz', una bailarina 'suspendida' en el aire con 300 globos de helio, a la que seguirá una manada de 15 jirafas gigantes. Tras las carrozas de empresas y organizaciones como El Corte Inglés, Disney o la Fundación Síndrome de Down, comenzará la representación de 'La Vuelta al Mundo en 80 Días', la novela de Julio Verne, que permitirá hacer un breve visita a diversas culturas.
Centenario de la Gran Vía
El protagonista de la novela, Phileas Fogg, modificará su recorrido para hacer un alto en la Gran Vía madrileña, que este año celebra su centenario. La carroza, a la que se le han dedicado más de 1.000 horas de trabajo, representa a la Gran Vía de principios de siglo. En ella aparecen coches y anuncios de época, edificios como el de los cines del Callao o el de Metrópolis, aunque antes no tenía este cartel sino otro con la inscripción 'La Unión - El fénix Español', además de una escultura diferente en la cúpula.

Después de Madrid, Fogg pasará por Bombay, donde se cruzará con un elefante de 10 metros; Hong-Kong, con su danza del dragón; Yokohama, que estará representada por una pagoda; el Mississipi, que atravesará en barco; y continuará hasta Nueva York, para después volver en globo a Londres. Por último, será el turno de los Reyes Magos.
La comitiva podrá ser seguida por televisión y en la calle, aunque llueva, en alguno de los 14.000 asientos que ha instalado el Ayuntamiento. Antes de su llegada a la plaza de Cibeles, esta se convertirá en el escenario de un espectáculo acrobático africano.

Una vez finalizada la Cabalgata, Melchor leerá un mensaje en nombre de los Reyes Magos y la fiesta concluirá con fuegos artificiales. Para organizar la Cabalgata, el Ayuntamiento ha contado este año con unos 940.000 euros, algo menos que el anterior. Pero no ha sido problema porque "la ilusión siempre es grande", en palabras de Piccirilli.