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Me lo dijo Mani..., lo de Air Comet

Me lo dijo Mani..., lo de Air Comet

lunes 28 de diciembre de 2009, 00:00h
Actualizado: 04/01/2010 15:17h
Hace muchos años, un grupo musical, Los Tres Sudamericanos lanzaron al viento su amor por una isla balear con una canción que, en una de sus estrofas,  descubría que «me lo dijo Pérez, que estuvo en Mallorca y vino encantado de todas las cosas que vio por allí”. Después de comprobar las putadas que Air Comet hizo a cientos de pasajeros que habían conseguido llenar la hucha para comprar un billete de avión en una compañía con precios baratos y un servicio por descubrir, para ir a casa por Navidad, me quedé paralizado y no conseguía centrarme en la brutalidad de lo sucedido, sólo me salía fuego por la boca y la mente se envenenaba con pensamientos envenenados sobre la figura del empresario asaltador de caminos y que roba a los pobres para ser más rico.

Mientras tanto, me fui enterando de lo que quieren que nos enteremos. Supe que el amo, solo o en compañía de otros,  de Air Comet, es el mismo que preside la entidad que reúne a los grandes magnates de las empresas y del dinero fresco, la CEOE, que es miembro del Consejo de Administración de Caja Madrid, a la que cameló para recibir un crédito de varias docenas de millones de euros sin las debidas garantías, y que apareció como el malo de la película del fallido diálogo social cuando el presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, tenía ya todo preparado para presentar a bombo y platillo y con grandes angulares la foto del entendimiento de todos, patronos, trabajadores y gobernantes, contra la crisis.

Todo un personaje, propio de un país siniestro, de hombres siniestros gobernados por amigos de los siniestros que viven anestesiados por el placebo del poder y sus poderosos y siniestros integrantes. Menos mal que José Blanco (llamado por algunos Pepiño, de manera desconsiderada, y considerado por otros, dentro de su propio partido, incluso, como otro personaje siniestro) actuó con rapidez para poner a disposición de los abandonados por Air Comet en Barajas aviones para trasladarles a sus países de origen. Lo hizo bien, hizo lo que tenía que hacer como ministro de Fomento y acalló las voces de los siniestros que le meten en su club sin su consentimiento. Mientras todo esto sucedía, decenas de personas se buscaban la vida para realizar el viaje de sus sueños sin más gastos extras.  También sucedió lo indecible e impensable, lo  que nadie en su sano juicio esperaba. El consejero de Caja Madrid, amo de Air Comet, jefe supremo de la CEOE y no
 sé cuántas cosas más, en un lance de sinceridad, reconoció que él tampoco eligiría Air Comet para volar.

Explicó que sabiendo que sus trabajadores estaban en huelga y que los medios daban mala imagen de su empresa, lo lógico es tomar otra opción para viajar. Sólo le faltó añadir: “y sabiendo que está presidida por mí mismo, mucho menos”. Olvidó decir que la mala fama se la tiene bien ganada y que los huelguistas sólo buscan cobrar. Lo mismo que los que pagaron sus billetes a Air Comet y se quedaron sin el viaje soñado y sin el dinero, que fue a parar a manos de Díaz Ferrán, al que conocía sólo por lo que dicen los medios de sus heroicas hazañas empresariales. Sin saberlo, hace unos meses, Mani me lo dijo. Me lo dijo Mani, que compró un billete para ir a Perú con Air Comet. Me lo dijo Mani, chica peruana venida a España hace años en busca de una mejor vida y por amor a dos maravillosas niñas a las que conoció en su país y a las que sigue mimando en Madrid.

Me lo dijo Mani. Que, a veces,  la tratan como si fuera diferente, por el color de su piel y sus peculiaridades selváticas, que se siente como si no existiera para muchos de los demás. Por ejemplo, para esos de Air Comet que decidieron cambiar de fecha su salida hacia Lima sin comunicárselo. Se enteró porque no recibía el billete electrónico y llamó. No le dieron lo que solicitó pero si la noticia de la modificación horaria. Menos mal. Antes de salir, a mediados de octubre pasado, conocí en directo la sede de Air Comet. En un edificio altísimo, al entrar, una mesa con dos empleados dando información, desinformando, y un tercero vigilando la presencia de los clientes.

Les conté a qué venía, me ordenaron que me situara en un espacio destinado a esperar de pie, fuera de su alcance,  y dijeron que esperara. No pude subir a las oficinas a pedir lo reclamado, datos del viaje pagado, y me sentí parte del ganado que ellos consideran que son las personas que acuden a sus ofertas baratas. Balé un poco, sin parecer enojado, enseñé la patita y al cabo de un rato apareció una señorita con lo pedido. Mani regresó y en el vuelo de Perú a Madrid sufrió de nuevo el desprecio de aquellos a los que dio un dinero para recibir un servicio de calidad y no una asistencia de mala gana. Los horarios previstos para salir y regresar a España no se cumplieron. Me lo dijo Mani, que estuvo en Perú viajando con Air Comet, el “problema es cuando los magnates se transforman en mangantes”.

Nino Olmeda

Periodista. Empezó su carrera profesional en El Socialista, colaboró con medios como Diario 16 e Interviú y durante casi una década intervino en tertulias de la Cadena Ser. Fue presidente de Tele K (televisión de Vallekas). Durante más de 30 años se dedicó a la información autonómica en Servimedia, Ha recibido numerosos premios de la Asamblea de Madrid, el Gobierno regional, la ONCE, Canal 33 y premio APM, entre otros. También ha recibido, tras su jubilación que no retirada, un homenaje de los todos los presidentes de la Comunidad de Madrid y de la Asamblea autonómica. En la actualidad, colabora con Madridiario y Zarabanda.

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