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La despolitización prometida por PP y PSOE no se llevará a cabo

El presidente de Caja Madrid será un político

El presidente de Caja Madrid será un político

viernes 23 de octubre de 2009, 00:00h
La tan prometida "despolitización" de Caja Madrid no se llevará a cabo. A pesar de que tanto el PSOE como el PP asegurar querer un profesional al frente de la cuarta entidad financiera del país, los candidatos que ambos partidos han elegido o a los que apoyarían son Rodrigo Rato, ex ministro de Economía de Aznar, e Ignacio González, vicepresidente de Esperanza Aguirre.
Ni Rato ni González son estrictamente el "economista" puro o el "experto en finanzas" desvinculado de la política del que los partidos habían hablado con anterioridad y que demandan los profesionales del sector. De ninguno se pone en duda su capacidad política, dado que ocho años al frente del Ministerio de Economía por un lado y seis a día de hoy como vicepresidente de la Comunidad de Madrid por el otro no son desdeñables.

Ahora bien, ninguno cumple la regla que el propio responsable económico de Génova y gurú de Mariano Rajoy, Cristóbal Montoro, enunciaba este viernes: una persona con experiencia financiera y con reconocimiento a nivel nacional e internacional en el mundo económico y, a ser posible, que no venga de la política directamente. Francisco Granados, secretario general del PP de Madrid, cambia estos atributos por otros. Quien dirija la caja debe ser una persona "con sentido común, profesional, trabajadora y honrada".

Cristóbal Montoro. Desde luego, salvando este pasado político, Rodrigo Rato está mucho más próximo al perfil económico por su amplia experiencia, que incluye ser doctor en Economía Política, ministro de Economía y presidente del Fondo Monetario Internacional, pero Aguirre se ha plantado y ha dicho "No". Si su mano derecha y hombre de confianza no vale, Rato tampoco. Por si fuera poco, Alberto Ruiz Gallardón ha entrado en liza asegurando que Rajoy puede y debe designar al candidato, lo que le ha valido un rapapolvo público de Aguirre. El propio Ignacio González no ha tenido inconveniente en contestarle: "A mí el señor Gallardón no me ha dicho que yo le pareciera mal como candidato".

Enfado de Gómez
El PSOE no es inocente en este proceso. La vicepresidenta María Teresa Fernández de la Vega califica de "batalla personal" de egos populares la situación de Caja Madrid. El ministro de Industria, Miguel Sebastián, cree que la situación es "bochornosa", pero eso no impide que, como ha informado Madridiario, la dirección federal del PSOE esté intentando negociar por su cuenta -al margen de los socialistas de Madrid- un pacto estatal con Génova sobre las cajas de ahorros: tú nombras al presidente en Caja Madrid y yo puedo fusionar las cajas de Andalucía y Cataluña para salvar mejor la crisis. El 'globo' que este intento de acuerdo ha provocado en el PSM es de considerable tamaño.

Entre Esperanza Aguirre y Tomás Gómez existe un pacto para que Ignacio González sea el presidente de la Caja y que el diputado del PSOE en la Asamblea de  Madrid Jorge Gómez sea su vicepresidente. Aguirre volvió a insistir este viernes en que una intromisión en la decisión de los representantes de la Caja es "ilegal". Eso a pesar de que Mariano Rajoy le haya vetado taxativamente, en persona y con palabras claras, a Ignacio González. Aguirre, una vez más, ha sido la más rápida en buscar una vía de escape que justifique que su resolución es la correcta: que un político presida Caja Madrid habiendo consenso para elegirle no es politizar; en cambio sí lo es el que una instancia que no sea la Asamblea de Madrid (controlada por el PP como grupo mayoritario) proponga a un presidente, como pretende Rajoy.

"Falsedades" sobre González
Desde las mismas filas populares se ha filtrado que Rajoy quiere dar el puesto a Rato, que sería muy bien visto en los círculos económicos, para eliminarle como rival ante una hipotética pelea por la dirección nacional del PP. Por otro lado, el entorno del político gallego considera que Ignacio González está afectado por las acusaciones que de él se han vertido en el caso de los espías, los contratos de la trama Gürtel o las adjudicaciones del Canal de Isabel II. Dentro del PP de Madrid, esta reflexión provoca "indignación" por tratarse de "falsedades", según las fuentes consultadas. Por si acaso, advierten, Ignacio González jamás ha estado imputado en estos asuntos. En el caso de los espías incluso es el damnificado, recalcan.

Dirigir el futuro de Caja Madrid en un momento en el que los resultados de la entidad han caído un 44% y las cajas están abocadas a procesos de fusiones que serán vitales en su futuro, es una tarea titánica. La resolución de este puzzle, según la propia Esperanza Aguirre, no va a solucionarse pronto: "Tenemos tebeo para largo". Lo único seguro a día de hoy es la salida de Miguel Blesa de la presidencia.
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