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Presentó en directo su tema inédito 'Madrid' durante el concierto en el Price

Amaral arrasa cantando a Madrid

Amaral arrasa cantando a Madrid

viernes 23 de octubre de 2009, 00:00h
Actualizado: 26/10/2009 12:56h
En este Madrid otoñal hace frío. ¿Notaron anoche, jueves 22 de octubre, un escalofrío recorriendo su espina dorsal? No era el viento ni la lluvia, sino el pulso vital del pop rock de Amaral recorriendo la ciudad a toda velocidad en el estertor de su gira 'Gato negro, dragón rojo'.
Si el Circo Price no se vino abajo entre acordes y aplausos en el penúltimo concierto antes de que los maños inicien la andadura internacional de su tour fue por pura casualidad. Su revolución se desató, poco menos que estalló, en un recinto a rebosar donde la banda zaragozana dejó grabada a fuego, con pasión pero con delicadeza, la música por la que sus propios compañeros de profesión les colocan como una de las mejores bandas nacionales.

No era tarde de domingo, pero poco importaba. Por un lado, la menuda Eva Amaral, felina enfundada en negro aupada sobre la atalaya de sus enormes zapatos de plataforma. Junto a la musa, Juan Aguirre, el fantasma de ojos afilados y piel clara que no necesita cadenas para dominar el escenario, sino las doce cuerdas de su guitarra. Habla poco, pero cuando da sus tímidas "gracias" el auditorio estalla y provoca la resurrección.

El Price, una gran idea
El escenario del Price no era vistoso. Esto no es Las Ventas ni el Palacio de los Deportes ¿Y a quién le importa cuando tiene delante uno de los mejores directos del panorama musical a 60 metros de distancia como máximo? "¿Creéis que ha sido una buena idea tocar aquí?", pregunta Eva cómplice, "Nosotros también".

Madrid es su segunda casa. Si necesitan un caballito o una estrella de mar, la fuente de Neptuno les ofrece los dos que tiran del carro del dios griego del agua. Cómo hablar de otra cosa que no es la capital cuando Eva le dedica la canción al mítico Antonio Vega. Aquí se les multiplican los amigos y la complicidad es total. "¡¡¡¡El imbecil de tu jefe!!!!", retumba en la carpa del circo en este deambular intenso que es la crisis, que perfectamente podría acabar en un big bang. Aquí la banda de Amaral da el máximo, que es mucho y muy bueno.

Sólo una canción es capaz de vencer la timidez de Juan, a quien Eva deja en el escenario para llevarse todo el mérito. Ese es su privilegio, que su compañera de grupo (ya no sentimental) y considerada una joya en el panorama de los vocalistas españoles le haga los coros. Si su ruptura les ha afectado, sólo lo saben ellos. Su música suena igual o más potente que antes.

El regalo: un tema inédito
Como auténticos kamikazes Amaral lanza al público hacia arriba antes de volver a coger impulso. Somos de carne y hueso y, con Eva al sitar, también necesitamos un respiro. No quedan días de verano, pero Eva se ha descalzado porque está en su casa. "Te necesito", dice al público y amaga con irse, pero el suelo de madera de la arena y las gradas del Circo Price retumba en amenaza de terremoto si ambos no vuelven al escenario.

El bis, será único, pero hay sorpresa. Es especial. "Vamos a tocar por primera vez una canción que debió entrar en 'Gato negro, dragón rojo' pero no estuvo lista a tiempo", explican, "Y se titula 'Madrid'". El regalo se agradece con una ovación antes de oír los acordes. "Madrid despierta despacio [...] Los vagones del metro cantan con su traqueteo [...] Madrid, ¡ojala estuvieras aquí!". Y Madrid se rinde a Amaral.

"Sin ti no soy nada". Ni la música tampoco sin Eva y Juan. El concierto, magnífico, termina y el Price corre el telón. Amaral y Aguirre hacen la maleta y dejan la ciudad en la que residen para su gira internacional. Cuando regresen se enfrascarán de lleno con su nuevo disco, que como ya han anunciado, será una nueva ruptura con lo anterior. "Hacer lo mismo no tiene sentido", aseguran. Lo bueno es que con cada innovación Amaral crece y se mejora a sí mismo. Lo esperamos. Adiós, gato. Adiós, dragón.
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