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Un 'salvavidas' para jóvenes náufragos

Un 'salvavidas' para jóvenes náufragos

Por Celia G. Naranjo
lunes 24 de agosto de 2009, 00:00h
De recurso para toxicómanos a 'salvavidas' de adolescentes. Esa es la trayectoria de Amis Aurrera, una de las asociaciones solidarias más antiguas del distrito de Salamanca, que acoge cada día a unos 25 jóvenes en riesgo social.
A lo largo de sus 18 años de vida, Amis Aurrera ha visto de todo. Su razón de ser, en 1991, fue la reinserción social de drogodependientes que habían pasado por comunidades terapéuticas, pero años más tarde su local empezó a recibir a otro colectivo bien distinto: menores que habían estado tutelados por la Comunidad y que debían afrontar, de un día para otro, las responsabilidades adultas sin ayuda de nadie.

A partir de ahí, Amis Aurrera tomó conciencia de los problemas de la juventud y elaboró un programa para jóvenes de entre 17 y 25 años. La asociación se ha ido adaptando a los nuevos tiempos y hoy recibe a adolescentes madrileños con problemas de todo tipo. Desde algunos que se ven durmiendo en la calle a edades muy tempranas hasta extranjeros que deben aprender español a marchas forzadas, pasando por otros que cumplen o han cumplido medidas judiciales o que se enfrentan a sus primeras responsabilidades laborales.

Algunos llegan derivados por otras entidades que trabajan con jóvenes del distrito, y otros por la Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (ARRMI), dependiente de la Consejería de Presidencia, Justicia e Interior, que ha encontrado en Amis Aurrera un apoyo para su labor con los jóvenes que dependen de ella.

Los chicos encuentran en este centro de día, situado en el corazón del distrito de Salamanca, un apoyo para buscar empleo, para estudiar o para aprender español, así como alternativas de ocio saludable que les permiten conocer a otros jóvenes. Todo ello para prevenir futuros naufragios vitales a edades en las que todavía no les ha dado tiempo a emprender su propio proyecto.

Relaciones personales
"Algunos llegan con desconfianza, pero la mayoría acaban convirtiendo el centro en un lugar de referencia donde no solo obtienen ayuda para ganar autonomía, sino que pueden venir a pasar la tarde y entablar relación con otros chicos de su edad", explica Inmaculada, psicóloga del centro.

Cada día pasan por aquí entre veinte y veinticinco jóvenes, casi todos varones, que suelen acudir a Amir Aurrera durante una media de tres años. Con ellos trabajan varios voluntarios, que son, explica Inmaculada, "los que hacen posible esta labor". Desde ordenar los libros de la biblioteca hasta convertirse en el entrenador del equipo de fútbol, que juega con otros conjuntos del distrito en el parque de Eva Perón, el centro ofrece numerosas posibilidades para aquellos que tienen ganas de ayudar a los demás.

Para más información: Amis Aurrera
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