En una entrevista a la emisora Catalunya Informació,
Manjón ha considerado que este miedo "es el mismo que subyace en la sociedad, sobre todo en Madrid, que es muy diferente de Cataluña, mi lugar de huida". Mientras que en Barcelona, por ejemplo, "puedo pasear sola por la calle sin ningún problema, en Madrid jamás puedo hacerlo", y ha agregado que "a mí me han gritado por la calle verdaderas bestialidades porque no quiero saber la verdad".

Pilar
Manjón ha explicado que algunas de las personas que se acercan al local de la asociación le comentan directamente que tienen miedo. "Hay una sensación extraña -ha proseguido- de que te pueden agredir porque llevas un periódico bajo el brazo que no es del agrado de la persona que te está mirando. Eso es muy fuerte".
Manjón entiende que no se está prestando "la suficiente atención a las víctimas", por parte, especialmente, de la Comunidad de Madrid. En este sentido, ha recordado que se ha llegado incluso a pelear con esta administración para que ofrezca una ayuda para un colchón antiescaras para una joven que está en coma desde hace tres años.
"Las víctimas -ha dicho- estamos abandonadas a nuestra suerte, aunque agradezco a la Generalitat que nos haya entregado 45.000 euros para que podamos pagar a nuestros penalistas. En cambio, la Comunidad de Madrid, por tercer año consecutivo, nos ha ignorado absolutamente, con subvenciones que no se publicitan". Ante esta situación,
Manjón no descarta que la asociación busque una nueva sede fuera de Madrid.