¿Para qué sirve una comisión?
lunes 02 de febrero de 2009, 00:00h
Actualizado: 05/02/2009 16:40h
Un gran aforismo de la política patria dice que si quieres que un tema pase de largo lo mejor que puedes hacer es elaborar un grupo de trabajo, formar una comisión de investigación o crear un libro blanco. Si ese aforismo lo trasladamos a la política regional, podemos quitarle la capa del libro blanco y del grupo de trabajo... ¿y qué tenemos? Pues la comisión de investigación que vamos a tener en la Asamblea.
Ni los más ancianos del lugar recordarán una comisión de investigación que haya servido para algo. Sin ir más lejos ahora mismo tenemos abierta en la Asamblea una comisión para saber como está la sanidad pública en la región. Estoy convencido de que si preguntan a cien madrileños no encuentran más de uno que lo sepa. Y seguramente ese “uno” será periodista o trabajador de la cámara regional. Los antecedentes tampoco es que sean para tirar cohetes: la primera gran comisión de investigación de la Asamblea fue la destinada a averiguar que sucedió con la ‘espantá’ de Tamayo y Saez. Y si no recuerdan para que sirvió, no se preocupen: no sirvió para nada y se nos vendió como la madre de todas las comisiones.
Poco importa quien comparezca, cuando va a arrancar, cuanto terminará, quien será su presidente, como quedará el peso de los grupos políticos o que documentos se pedirán. Menos aún importarán las conclusiones: las comisiones de investigación son el territorio y ecosistema habitual de las obviedades y los espacios comunes. Asi que a la pregunta que encabeza este artículo de ¿para qué sirve una comisión? La respuesta es: ‘para nada’. Queda muy bonito como cierto espíritu de higiene democrática pero como ciudadanos y para nuestra desgracia no garantiza nada. Y no lo hace, da igual quien gobierne. En eso somos muy democráticos: cuando uno manda, nunca le gusta que le investiguen.