Siza cree superado el conflicto Thyssen-Gallardón por el Prado
Por MDO/E.P.
lunes 02 de febrero de 2009, 00:00h
Actualizado: 03/02/2009 13:57h
El arquitecto portugués Álvaro Siza Vieira, responsable por el proyecto de ampliación del Paseo del Prado-Recoletos de Madrid, aseguró que las divergencias con la Baronesa Thyssen-Bornemisza "están superadas" y consideró que en el fondo toda la polémica en torno del proyecto fue "una lucha política entre el alcalde y la presidenta de Madrid".
Al margen de la conferencia 'Ganar Évora como ciudad de la cultura', que se celebró este domingo en esa ciudad portuguesa, Siza afirmó que los problemas con la principal opositora a su proyecto debido al abatimiento de unos árboles "son cuestiones que en este momento esta superadas" y que todavía no ha avanzado debido a la actual crisis económica.
El proyecto para esta zona de Madrid del arquitecto portugués incluía en su primera versión el abate de 600 árboles, supuestamente del siglo XVIII , lo que contó con el rechazó total de Carmen Cervera, que llegó a encadenarse a uno de los ejemplares y amenazó con llevarse el Museo Thyssen de aquella zona de Madrid.
Siza explicó que "uno de los miembros del equipo de Madrid, descubrió una fotografía aérea posterior a la Guerra Civil española, en la que se veía que no había ningún árbol, porque habían sido destruidos durante la guerra".
Pero la Baronesa no fue la única que entró en la polémica, también el alcalde de Madrid, Alberto Ruiz-Gallardón, y la presidenta de la Comunidad de Madrid, Esperanza Aguirre, se enfrentaron, de ahí que el arquitecto portugués crea que al final toda la polémica en torno al proyecto se redujo a "una lucha política entre el alcalde y la presidenta".
Del resto, explicó Siza, se realizaron diversas alteraciones, muchas de ellas con el objetivo de salvar el mayor número de árboles posibles, aunque aclara que los que se abatirían eran muchos menos que los 600 anunciados, y recordó que a lo largo de los años habrán desaparecido cerca de 200 porque "las personas se olvidan de que los árboles también mueren". De hecho, dijo, "hubo árboles que estaban viejos y que los agrónomos del ayuntamiento tuvieron que cortar, porque amenazaban con caerse", concluyó el arquitecto.