Por ello los trabajadores se concentrarán este miércoles a las puertas de la fábrica complutense y por la tarde se reunirán con el alcalde de Alcalá, Bartolomé González, para pedirle que realice todos los esfuerzos que pueda para impedir la marcha de la empresa.
La fábrica de Roca en Alcalá de Henares está situada muy próxima al casco histórico y en una zona de la que en los últimos dos años ya se han marchado varias empresas históricas de la ciudad. Este miércoles por la tarde trasladarán esa inquietud ante el alcalde complutense, del mismo modo que lo hicieron en la mañana de este martes con el diputado regional de IU, Fernando Camaño.
Camaño explicó tras hablar con los trabajadores que "sería esencial conocer los datos y planes de futuro que tiene la empresa con respecto a sus centros internacionales, saber que pasará en Portugal o en China". Según Camaño, las administraciones deben además "estar vigilantes para impedir que el ERE se utilice de forma espuria para la consecución de otros objetivos porque la matriz está en España y los trabajadores se han formado aquí y eso debe tener un peso específico en cualquier negociación".