El desplome del miércoles llevó al Ibex hasta los 8.692 puntos, lo que supone una caída anual del 5,47 por ciento, después de que en los primero días contabilizase un crecimiento del 5 por ciento. Los malos datos macroeconómicos publicados durante la primera semana llevaron a los inversores a perder la confianza, y el índice de referencia en España inició su descenso en picado hasta perder todo lo ganado y sumar seis días consecutivos de caídas.
De la jornada negra sólo se salvaron Grifols, que cerró con una subida del 3,75 por ciento, debido a que la farmacéutica es una empresa no cíclica, con gran potencial de crecimiento, y atractiva como valor refugio; y Banesto, que sube un 1,75 por ciento, después de que la entidad presidida por Ana Patricia Botín aumentase un 2 por ciento sus beneficios en 2008, lo que ha animado a los inversores.
En cuanto a las mayores caídas, estuvieron lideradas por el Banco Santader (-7,72 por ciento), seguido de Gamesa (-7,13 por ciento), y de Abengoa y Ferrovial (-6,26 por ciento). El resto de bancos cerraron con importantes pérdidas también, como el Sabadell (-4,28 por ciento), Bankinter (-4 por ciento), y el Popular (-3,89 por ciento). Otros importantes recortes los sufrieron OHL, Acciona y Endesa, que perdieron más de un 5 por ciento.
El resto de los índices europeos no están mejor, y tienen caídas que oscilan entre el 3 y el 5 por ciento. En concreto, Francfort y París pierden un 4,6 por ciento, Milán un 3,3, y Londres un importante 5 por ciento.